Los tiempos difíciles y sus hombres mediocres

Gracias a las dificultades, las condiciones en Venezuela son perfectas para que germine la mediocridad política. Otra ronda de elecciones en Venezuela y, con ella, otra ronda de candidatos vacíos buscando beneficiarse a sí mismos a costa de los demás. La existencia del PSUV ha permitido que sobrevivan políticos en Venezuela que no durarían un día en cualquier otro país. Políticos que solo llegan a ser candidatos gracias a que la oposición resuelve todo por acuerdos internos, lejos de la mirada e intervención del público. Las condiciones en nuestro país han asegurado que nuestros políticos, analistas e “intelectuales” estén patéticamente preparados para un futuro sin dictadura. Las elecciones del 21 de noviembre, el más reciente ejemplo de esta catástrofe, verán la elección de 3.082 cargos, pero aquí solamente me enfocaré en la campaña por la gobernación del Estado Miranda, siendo este el estado donde resido actualmente y cuya campaña ha sido fácilmente la más polémica. Las candidaturas a Miranda Para la gobernación de Miranda había cinco candidatos inscritos al comenzar la campaña: Héctor Rodríguez, actual gobernador y candidato a la reelección por medio del PSUV y representante del Gran Polo Patriótico, Carlos Ocariz por la Mesa de la Unidad Democrática, David Uzcátegui por Fuerza Vecinal, Juan Carlos Alvarado por Alianza Democrática y Carlos Ojeda Falcón por el Partido Comunista de Venezuela y la Alternativa Popular Revolucionaria. De la existente gestión de Héctor Rodríguez queda claro que no le interesa verdaderamente lo que sucede en Miranda ni tiene la intención de arreglar sus problemas. Aunque parezca broma, Rodríguez abrió su campaña el pasado 28 de octubre con las siguientes palabras: “El amor de verdad se pone a prueba en las dificultades. Cuando las cosas se ponen difíciles, en una casa, en un hogar, en una familia. Cuando llega la enfermedad, cuando no alcanzan los recursos, cuando la cosa se pone dura, es cuando se pone a prueba el amor verdadero”. Si no votas por Héctor Rodríguez entonces eso significa que no amas Miranda. Sabemos que de Héctor Rodríguez no podemos esperar nada, pero más allá de él tenemos a dos candidatos que se han llevado casi toda la atención pública: Carlos Ocariz y David Uzcátegui. ¿Cómo olvidar el show inicial de las encuestas y los acuerdos en un block de notas que de seguro redactaron una noche en una tasca en Chacao? Al parecer los dos aspirantes acordaron medirse en cuatro encuestas de 12 preguntas cada una, el ganador de 7 o más preguntas se quedaría con la candidatura de la Unidad en Miranda. Llegó el día de los resultados y ambos Ocariz y Uzcátegui declararon su victoria, pero como Crónica Uno bien señaló en el momento, ninguno mostró los resultados. Carlos Ocariz Ya el tiempo ha pasado y ambos siguen insistiendo que son la opción más popular. El día 4 de noviembre Carlos Ocariz organizó una rueda de prensa, además de publicar un video, donde se dedicó exclusivamente a decir que él estaba ganando las encuestas y David Uzcátegui debía renunciar a su candidatura debido a que si no lo hace solo estaría dividiendo a los votantes. Es aquí donde radicó el corazón de la campaña de Ocariz, “Héctor Rodríguez es chavista, David Uzcátegui es un divisor, voten por mi.” Eso es todo. El hombre no tiene nada que ofrecer, nada. ¿Pero acusar a Carlos Ocariz de ser una caja vacía sin contenido es fácil, demostrarlo es otro tema, no? No, demostrarlo es bastante fácil también. Ignoremos, aunque quizás sea imposible, los terribles camiones que la Unidad contrató para asegurar la victoria de Héctor Rodríguez al espantar votantes recorriendo las calles con música a todo volumen en vez de presentar las propuestas del candidato. Veamos entonces, si podemos encontrar sus propuestas en la cuenta de twitter de Carlos Ocariz. Desde que la campaña inició formalmente el pasado 28 de octubre hasta el 9 de noviembre, Ocariz había publicado 67 tuits y retuits. De aquellos 67, solamente 2 son sobre sus “propuestas claras” mientras que 18 de ellos son sobre David Uzcátegui. O más bien, sobre como David Uzcátegui es Nicolás Maduro porque para Ocariz solo existe un candidato bueno y ese es él. Es completamente cierto que mientras más candidatos populares haya más difícil será vencer al candidato del PSUV pero una buena estrategia política no implica un buen gobernante. Imaginen por un segundo que no existe el PSUV y los únicos candidatos son Carlos Ocariz y David Uzcátegui. ¿Cómo haría Ocariz para hacer campaña? ¿Imaginen a un Ocariz sin el as asegurado de poder decir que su oponente es chavista? ¿Qué haría si no puede decir que Uzcátegui es un divisor? ¿De qué llenaría sus discursos? Carlos Ocariz no se enfrentaba a Héctor Rodríguez por la calidad y posibilidad de sus propuestas, se enfrentaba a él con la facilidad de simplemente llamarlo chavista. Ocariz tampoco enfrentaba a Uzcátegui sobre la base de propuestas y contenido, solamente lo llamó divisor. Entonces, ¿cuáles fueron las propuestas de Carlos Ocariz? Bueno, ha hablado sobre la expansión de su Plan de Becas, pero ¿qué pasa si no conozco el plan? ¿Dónde reviso para conocer más? Lo lógico sería que en su página web de campaña haya una explicación detallada del programa, cómo se financia y sus etapas. Pero no, lo único que hay es un formulario para inscribirse en dicho plan, sin más información de cómo funciona. Ocariz fue candidato, lo correcto es que sus propuestas e ideas sean claras y fáciles de encontrar y entender. Uno no debería tener que estar pasando horas para conseguirle una respuesta simple a la pregunta “¿Qué propone Carlos Ocariz?” Es responsabilidad suya atraer a los votantes, conocer su plataforma no debería ser una tarea de investigación. Pero luego llegó el jueves 11 de noviembre y Carlos Ocariz culminó su campaña de la mejor manera posible: renunció a su candidatura. Pasó todo octubre declarándose el candidato más popular y luego va y deja a Miranda en las manos de lo que, según él, es la opción menos deseada ¿qué sentido tiene eso? Peor, quizás, son todos los comentaristas políticos, analistas, periodistas y académicos que llenaron las redes sociales el jueves y viernes pretendiendo que Carlos Ocariz realizó un sacrificio personal al renunciar a su candidatura, alabándolo por su “sentido común”. El anterior vínculo es sobre un artículo de Elías Pino Iturrieta que ejemplifica esta mentalidad. En el escrito, Iturrieta osa decir que “la retirada ha sido una lección de templanza y sosiego que no debe pasar inadvertida en tiempos de declive, negociados, complicidad y mediocridad.” La retirada de Ocariz fue, literalmente, un acto de complicidad en negociaciones políticas tras bambalinas. Es un acto que, en general, logra representar la epítome de la mediocridad política venezolana. Me atrevería a decir que Iturrieta y los demás miembros de la clase política venezolana están siendo deshonestos con el público. No creo que ellos genuinamente crean las palabras que escriben y dicen. Ellos dicen lo que se espera de ellos, las palabras que el resto de los miembros de su clase esperan ver y oír, pero no lo que ellos realmente opinan. Es performativo, no es real. Pretenden que la retirada es un sacrificio porque eso es lo que deben pretender para beneficiar a la oposición y por ende beneficiarse ellos mismos, sentados cómodamente en sus posiciones de miembros respetados de la sociedad, engañando al público para no ser excluidos por sus amigos y conocidos que esperan su lealtad. Carlos Ocariz no hizo ningún sacrificio, los sacrificios implican decisiones propias y esto no fue una decisión propia aunque muchos traten de venderlo como tal. Cuando Ocariz renunció a su candidatura Fuerza Vecinal dejó de apoyar a candidatos que ellos nominaron y pasaron a darle apoyo a candidatos de la Unidad como Tomás Guanipa en Caracas, aunque Antonio Ecarri y Nicmer Evans negaron aquellos reportajes. Es cierto que Ocariz se pudo haber quedado, ignorando los acuerdos hechos entre los partidos de la oposición, pero él sabe que lo montaron en su pedestal y así como lo montan lo pueden bajar. Imagino que si se hubiese quedado hubiese perdido acceso a todos los fondos que la Unidad puso a su disposición. Durante su discurso de renuncia, Ocariz volvió a insistir que él es la opción más popular, lo que me parece una clara punta dirigida hacia aquellos altos niveles del poder en la Unidad que lo obligaron a declinar. Esto último se lo puedo respetar, la constancia en asegurar que él era el mejor y que no está muy de acuerdo con las decisiones que tomaron los que controlan su destino. Entonces, veamos ahora qué ofrece el candidato “favorito” de la oposición. David Uzcátegui David Uzcátegui optó por representar a Fuerza Vecinal en las elecciones, tras su intento fallido de ser el candidato de la Unidad. A diferencia de lo que pasa con Ocariz, las propuestas de Uzcátegui son mucho más fáciles de encontrar. En una entrevista con Crónica Uno, Uzcátegui presenta algunas de sus propuestas para Miranda: “Aquí no estamos prometiendo nada nuevo, queremos extrapolar las gestiones exitosas de Baruta, Chacao y El Hatillo al resto de Miranda. En primer lugar queremos la construcción de pozos en Miranda para que la gente tenga agua por tubería las 24 horas; en segundo lugar un sistema de salud de primer mundo como se tiene en Chacao y en Baruta; tercero es la entrega de certificados de construcción para que la gente arregle sus viviendas; en cuarto lugar el plan hambre cero con un subsidio de seis meses y la formación de un oficio y cuando la persona esté formada se le da un crédito para una microempresa; quinto es el tema de la educación, tendremos una de excelente nivel; y sexto el tema del empleo, darle la confianza a los inversionistas para rescatar el parque industrial.” Primero, vale la pena agradecer que haya hecho el mínimo esfuerzo en presentar sus ideas, sin embargo, podemos ver que no hay mucho detalle en su respuesta. Aquí uno se imaginaría que el periodista de Crónica Uno le hubiese preguntado: ¿y cómo planeas volver estas propuestas una realidad? ¿Con qué dinero? ¿Bajo qué esquema de tiempo? Pero no, no se le cuestionó nada, probablemente porque las preguntas estaban pre-aprobadas por el candidato y su campaña y quizás Crónica Uno tema que humillar a Uzcátegui implicaría que perderían acceso a entrevistarlo nuevamente. Quien sabe, quizás Uzcátegui no hubiese contestado si se le preguntaba por el dinero, considerando aquel intercambio con Román Lozinski el pasado 21 de octubre. Entonces lo haré yo. “Sistema de salud de primer mundo como se tiene en Chacao y en Baruta”. David Uzcátegui debe vivir en otro planeta. No creo razonable exigir que la situación en Baruta y Chacao se equipare a aquella en Montreal, pero pretender que la salud pública de aquellos municipios es de “primer mundo” es un insulto a la situación a la que se enfrentan aquellos que dependen de dichos sistemas. ¿Cómo planea David Uzcátegui que se logre un sistema de salud pública en Miranda del cual la población pueda depender? No hay respuesta. Los pozos de agua profunda son una buena idea, y ya en Baruta se han construido varios bajo el plan de Uzcátegui, pero las dudas sobre las finanzas requeridas para tal proyecto se mantienen, igual que los plazos y las ubicaciones de dichos pozos. No pido que David Uzcátegui resuelva todos los problemas del estado de forma milagrosa pero sería bueno ver propuestas serias y posibles. Esto es algo que Uzcátegui puede hacer sin duda alguna, vean por ejemplo la entrega de certificados de construcción. Los certificados de construcción y los permisos de remodelación son algunas de las barreras legales que se oponen a la mejoría de la vida de los ciudadanos, removerlas o facilitar la obtención de estos permisos puede resultar en beneficios reales y tangibles aunque no sea una propuesta hiper atractiva que atraiga todos los titulares. Al final del día, Uzcátegui ha quedado beneficiado por las negociaciones políticas que plagan a Venezuela. Negociaciones entre distintos partidos que dejan claro lo poco serias que son estas organizaciones y que una preocupante porción de los políticos de oposición hace esto por ellos mismos y no por la gente que supuestamente quieren representar. ¿Por qué Fuerza Vecinal lanzó tantas candidaturas que al final no apoyaron? Fue pura palanca, fue solamente para llenar el tablero de fichas y poder usarlas luego como poder de negociación. Eso fue lo que vimos el 11 de noviembre. Mientras los David Uzcátegui y los Tomás Guanipa de Venezuela estén liderando los movimientos políticos, las cosas estarán bien difíciles. Está pasada la hora de que gente como ellos se quiten del camino y abran paso para aquellos que sí quieren cambio. Al final del día, mientras ellos sigan jugando sus juegos, serán los venezolanos comunes y corrientes los que pagarán el precio. Por los momentos, estamos condenados a la mediocridad fatal. Luis Gonzalez es un abogado graduado en la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela), actualmente ejerce el derecho en el sector privado y es fundador y co-editor de The Explorer. Puedes encontrarlo en Twitter en @lagm96.

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