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Las consecuencias políticas de revocar Roe v. Wade

Las consecuencias políticas de revocar Roe v. Wade

Se ha filtrado un borrador inicial de una opinión mayoritaria donde parece que la Corte Suprema de Justicia de Estados unidos revocará el precedente legal Roe v. Wade. Muchos Republicanos podrán estar celebrando, pero dudo que las consecuencias políticas de esto les sean favorables. Ayer, lunes 2 de mayo de 2022, el medio de noticias Politico publicó un artículo en el cual informaron que habían recibido una copia de un borrador inicial de una opinión mayoritaria de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos referente al caso Roe v. Wade. Escrito por Samuel Alito, Juez Asociado de la Corte nominado por el Presidente George W. Bush en 2005, el borrador de opinión es una crítica fuerte a la decisión Roe que, en 1973, estableció el precedente legal según el cual el aborto es un derecho federalmente protegido en Estados Unidos. La crítica, que se extiende por 68 páginas, contiene el argumento central que Roe es una decisión legal mal fundamentada desde el inicio y su existencia como precedente legal ha sido un “error grave” por lo que debe ser revocada. Yo no estudié derecho en Estados Unidos, por aquella razón no pretenderé conocer las complejidades del derecho constitucional de aquella nación. En vez, me dedicaré a revisar cuáles serían las posibles consecuencias políticas que podrían surgir a raíz de la adopción de esta decisión por parte de la Corte y en vista de las próximas elecciones legislativas y gubernamentales en noviembre de este mismo año. Roe v. Wade, impacto y propósito Es difícil exagerar lo monumental que fue la decisión de la Corte en el caso Roe. La decisión, publicada el 22 de enero de 1973, es probablemente el precedente legal más famoso en Estados Unidos, lo cual es un buen argumento para decir que es el más famoso del mundo, solamente comparable con Brown v. Board of Education por medio del cual la Corte estableció que la segregación racial escolar era inconstitucional. En el caso de Roe, la Corte debía preguntarse si, en la Constitución, existía alguna protección al derecho de abortar. De existir un fundamento constitucional, el derecho debía ser protegido federalmente, de no existirlo, entonces no era problema alguno del gobierno federal. Sin embargo, la Corte fundamentó su razonamiento en el derecho a la privacidad que puede resumirse en las famosas palabras del Juez Harry Blackmun, quien fue autor de aquella opinión: “Este derecho de privacidad, sea encontrado en el concepto de libertad personal y restricciones a la acción del estado de la Decimacuarta Enmienda, como sentimos que es, o… en la reserva de los derechos al pueblo de la Novena Enmienda, es suficientemente amplia para incluir la decisión de una mujer de terminar con su embarazo.” En otras palabras, el “derecho a la privacidad”, protegido constitucionalmente, incluye también el derecho a abortar el embarazo. Como dije al principio, no estoy aquí para analizar las complejidades legales, por lo cual lo único que nos importa ahorita es saber que Roe efectivamente garantizaba protección federal del derecho al aborto. En la práctica, esto significa que ningún estado puede prohibir el aborto, ya que aquello sería inconstitucional. Los estados pueden regular el aborto por medio de legislación, pero no pueden existir prohibiciones totales sobre el procedimiento. Todo esto nos lleva a la situación actual donde el aborto es legal en todos los estados de EE. UU., y existe por lo menos una clínica de aborto en cada uno. Vale la pena preguntarse, ¿cuáles son las opiniones generales del público en Estados Unidos? Más consenso de lo que se esperaría Sin duda estamos frente a un tema controversial, pero como sucede en todos los temas controversiales, existen matices importantes. Creo firmemente que el aspecto más controversial no es el aborto en sí, sino que los puntos más contenciosos son aquellos que se refieren a las restricciones sobre el procedimiento y esto queda claramente demostrado en los datos que tenemos sobre la opinión pública en este tema. Los números ofrecidos por la firma Gallup de mayo de 2021 indican que el 32% de los adultos encuestados opinaba que el aborto debería ser legal bajo cualquier circunstancia, mientras que el 48% era de la opinión que debería ser legal bajo ciertas circunstancias. Por su lado, solo el 19% opinó que debería prohibirse el aborto. Esto significa que el 80% de las personas encuestadas estaban a favor del aborto, con 19% en contra y 1% indeciso. Aquella mayoría es abrumadora y no es única en el caso de Gallup. Veamos qué dicen los resultados de las encuestas de mayo 2021 del Pew Research Center. Aquí, el 59% por ciento de todos los adultos cree que el aborto debería ser legal en toda o la mayoría de las circunstancias, mientras que solo el 39% piensa que debería ser ilegal en toda o la mayoría de las circunstancias (Es importante notar que la pregunta en el caso de esta encuesta es distinta a la de Gallup). Algo interesante es que la posición según la cual el aborto debería ser legal ha sido la postura mayoritaria por décadas, como podemos ver en esta gráfica resumida y cuyo original pueden ver aquí. Una ventaja para los Demócratas En lo que solo puede ser descrito como un giro irónico del destino, la decisión de la Corte Suprema de revocar Roe pudiese favorecer fuertemente a los Demócratas en las próximas elecciones legislativas y de gobernadores en 2022, conocidas como las midterms. Sí, ciertamente será visto como una victoria Republicana en lo inmediato, pero la realidad es que servirá de combustible de cara a las elecciones. Como ya establecimos, la mayoría de los estadounidenses apoyan el aborto legal (bajo cierta o ninguna condición), por lo cual la posibilidad de que el aborto sea prohibido es un temor que comparte la mayoría de la población. Incluso, el apoyo al aborto legal llega a trascender las líneas de partidos, aunque no completamente. Como podemos ver en los números del Pew Research Center, 35% de los Republicanos apoya el aborto legal en la mayoría o en todos los casos. Si analizamos aquello con mayor detalle encontraremos que el 22% de los Republicanos conservadores apoya el aborto en la mayoría o en todos los casos, mientras que el 59% de los Republicanos liberales/moderados comparte la misma opinión. Por el otro lado, el 80% de los Demócratas apoya el aborto legal en la mayoría o en todos los casos. Desde el punto de vista Republicano, está difícil tomar una postura contraria a aquella sostenida por el 35% de tus votantes y el 80% de tus rivales. En cambio, los Demócratas tienen el momento de su lado. Llevan años advirtiendo que este momento llegaría y la hora ha llegado. Los discursos no serán “los Republicanos quieren quitarte tus derechos”, serán “te los quitaron”. Los Demócratas tiene a la mayoría de su lado en este tópico, esta puede ser la bandera alrededor de la cual unifican a su base y llevan a los votantes a las urnas en noviembre. “Voten por nosotros o los Republicanos les quitarán más derechos.” Las elecciones de noviembre y el balance del poder Hace unos días las proyecciones para los Demócratas eran bastante negativas, pero todo eso cambiará si la Corte Suprema termina revocando Roe. Es más, las cosas ya están cambiando con apenas un borrador. Por los momentos es importante enfocarse en algo crítico que señaló el medio Vox hace unos días: los Demócratas tienen un panorama inicial favorable en el Senado. Es cierto que hay una división exacta 50-50 de los Senadores entre los Demócratas y los Republicanos, pero los Demócratas no deben defender sus asientos al Senado en ningún estado en el que ganó Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2020. Sin embargo, los Republicanos deben defender sus asientos en dos de los estados en los que Joe Biden ganó en 2020. Si Roe es revocada, los Demócratas podrán unir esfuerzos para proteger el derecho al aborto y voltear los asientos Republicanos al Senado en Wisconsin y Pennsylvania. Estos dos estados son críticos en este caso, ya que en ambos hay mayor oposición al aborto que a nivel nacional (39% a nivel nacional, según Pew Research Center). En Wisconsin, el 45% de los adultos está en contra del aborto legal, mientras que en Pennsylvania encontramos oposición del 44%. A pesar de mayor oposición, la cantidad de personas a favor aún supera la posición contraria, con el 53% de las personas en Wisconsin a favor del aborto legal y 51% en Pennsylvania con la misma opinión. En la Cámara de Representantes, los Demócratas llevan una ventaja de 222 asientos contra 211 controlados por los Republicanos y en noviembre de este año estarán todos por elegirse nuevamente. A pesar de que muchos analistas sienten que los Demócratas van camino a una derrota en la Cámara, la revocación de Roe pudiese fácilmente encender las pasiones y llevar a la gente a votar en las urnas electorales por candidatos Demócratas, no tanto porque quieran, pero porque así podrían evitar una victoria Republicana. Pero, si Roe es revocada, los verdaderos centros de poder en el asunto serían los estados, los cuales tendrían la posibilidad de restringir o hasta prohibir el aborto como sea que deseen por medio de sus órganos legislativos locales. Las midterms de noviembre verán elecciones en 88 de 99 cámaras legislativas estadales, lo cual presenta a los Demócratas una buena oportunidad para ganar fuerzas usando un tópico popular que puede realmente verse afectado por los resultados de estas elecciones. En general, los Demócratas están por detrás de los Republicanos en este terreno, con 3.279 asientos controlados a lo largo del país contra los 4.013 de los Republicanos. Hay algunos estados críticos como Ohio y Georgia, en los que el aborto es un tema increíblemente divisivo. Sus órganos legislativos están bajo el control Republicano, peo en ellos hay una gran presencia de votantes Demócratas (por convicción o necesidad). En Georgia, los Republicanos lideran el Senado 34-22, mientras que controlan la Cámara 102-76. En Ohio vemos a los Republicanos liderando el Senado 25-8 y la Cámara 64-35. Las diferencias son grandes en estos estados y dudo que los Demócratas puedan capturar las legislaturas, pero lo que sí pueden hacer es aprovechar y debilitar las posiciones de control de los Republicanos, dificultándoles cualquier intento de restringir el aborto. En fin, son los Demócratas quienes se encuentran mejor posicionados después de una posible revocación de Roe, ya que tienen todos los ángulos y argumentos para lograr buenos resultados electorales. Podrán apelar a las mujeres y parejas jóvenes usando el aborto como punto central de unificación, incluso pueden apelar a las personas en situación de pobreza que no podrán criar un hijo, ni podrán agarrar un vuelo a un estado donde el aborto sea legal solo para llevar a cabo el proceso. La Corte les podría estar dando una increíble ventaja electoral, veremos si saben aprovecharlo.

What to expect of Ketanji Brown Jackson in the U.S. Supreme Court

What to expect of Ketanji Brown Jackson in the U.S. Supreme Court

As we approach Judge Ketanji Brown Jackson's confirmation hearing before the U.S. Senate, it'll be good to put the politics aside and take a look at the path that led her here, and what we can expect if she's confirmed. On February 25th, 2022, President Biden formally announced Judge Ketanji Brown Jackson as his nominee to the U.S. Supreme Court of Justice (SCOTUS). If confirmed by the Senate, she would be replacing Justice Stephen Breyer, known for his wisdom, pragmatism, and deep understanding of the U.S. Constitution, and who is stepping down from the Court. The timing of his retirement is not only due to old age -as he’s the oldest member of the Court at 83 years old- but also because the Democrats control both the White House and the Senate, and his retirement will pave the way for a new liberal nominee to be appointed. If confirmed, Judge Jackson will be the first black woman, as well as the second black Justice to currently serve on the Court, alongside conservative Justice Clarence Thomas. This would also make Brown Jackson the third black Justice to serve on the Court after Thomas and Justice Thurgood Marshall before him. Additionally, she would be the sixth woman to serve in the Court and for the first time, four women would sit together on the nine-member Court. But who is Ketanji Brown Jackson and what could she provide for the Supreme Court? Let’s take a look. Her background Judge Ketanji Brown Jackson was born in Washington, D.C. and was raised in Miami, Florida. Both her parents started as public school teachers and became leaders and administrators in the Miami-Dade Public School System. She graduated magna cum laude from Harvard University, and then attended Harvard Law School (HLS), where she graduated cum laude and was an editor of the Harvard Law Review, the most prestigious law review published by an independent student group in the world. After Harvard, she served as law clerk for Judge Patti B. Sarris of the U.S. District Court for the District of Massachusetts, and then for Judge Bruce M. Selya of the U.S. Court of Appeals for the First Circuit. She later spent a year in private practice at a law firm in Washington D.C. and then served from 1999 to 2000 as Justice Breyer’s law clerk, that’s right, the Justice she is expected to replace, if confirmed by the Senate. From 2002 to 2004, she worked for Kenneth Feinberg, the lawyer who was known for his role as the special master of the US government’s 9/11 Victim Compensation Fund. If he sounds familiar it’s because he’s the guy portrayed by Michael Keaton in the 2020 biographical film “Worth” available on Netflix. She also worked as a federal public defender representing defendants who did not have the means to pay for an attorney, including some multiple Guantanamo prisoners. This would make her the first former federal public defender to serve on SCOTUS. In 2009, President Obama nominated her to serve as the Vice Chair of the U.S. Sentencing Commission and she was confirmed with bipartisan support in 2010. She served on said Commission from 2010 to 2014, during which the verdicts for various drug offenders were significantly reduced. In 2012, President Obama nominated her to be a judge for the U.S. District Court for the District of Columbia, and she was confirmed with bipartisan support a year later. The D.C. Circuit has historically been seen as a stepping stone to SCOTUS. During her tenure as a district court judge, she issued multiple high-profile rulings, such as the one related to the “Pizzagate” scandal, and others concerning the Trump Administration, including the Committee on the Judiciary, United States House of Representatives v. Donald F. McGahn II, in which she infamously wrote that: “Stated simply, the primary takeaway from the past 250 years of recorded history is that presidents are not kings.” In 2016, President Obama interviewed her as a possible nominee for SCOTUS after the death of Justice Antonin Scalia. Later in 2021, she was one of President Biden’s first judicial nominees, being confirmed with bipartisan support to the U.S. Court of Appeals for the D.C. Circuit in that same year. Now, after eight months serving as an appellate judge, she was nominated by President Biden for SCOTUS to replace her former mentor Justice Stephen Breyer. The current situation in the Supreme Court Nine Justices make up the current Supreme Court, namely: Chief Justice John G. Roberts, and Associate Justices Clarence Thomas, Stephen Breyer (who’s retiring due to age), Samuel Alito, Sonia Sotomayor, Elena Kagan, Neil Gorsuch, Brett Kavanaugh and Amy Coney Barret. All current justices, except for Barrett, have Ivy League backgrounds as either undergraduates or law students. Judge Jackson would also be included in those Justices with said background, if confirmed by the Senate. Formerly, there was a conversative majority of 5-4 in the Court, but upon the death of Justice Ruth Bader Ginsburg and the subsequent nomination and confirmation of Justice Amy Coney Barret, the majority shifted to 6-3. The conservative Justices include Chief Justice Roberts, Associate Justices Thomas, Gorsuch, Kavanaugh, and Barrett (the last three were nominated by President Trump). In contrast, the liberal minority is integrated by Associate Justices Breyer, Kagan, and Sotomayor. What to expect Most probably, Judge Jackson would join the liberal minority of a conservative-dominated court, as indicated above. One of the biggest unknowns is if she will be able to build consensus in the nine-member Court. Some say that she could try the same approach that her former mentor Justice Breyer used, that is, to try to curb the Court’s conservative bias by reducing cases and looking for compromise decisions where possible. But the fact that the Court is now split 6-3 under firm control of conservatives, as opposed to the former 5-4 split, could prove a considerable obstacle for implementing this approach. Also, if appointed, she could have the opportunity to show how she could change said equation, as SCOTUS is prepared to take up a suit filed against Harvard in 2014, regarding affirmative action in college admissions. However, it is still not clear if she could take part in that case, as she has served on Harvard’s Board of Overseers, since 2016. Even though Judge Jackson comes from a similar educational background as many of the other Justices, her professional experience seems to be different and could prove helpful for diversifying the Court. Her previous experience as a federal public defender has caught the eye of many, especially, of liberal legal activists who have always argued that too many of the former and current Justices have been former federal prosecutors and have tended to harbor pro-prosecution perspectives. Other notable cases that she could participate as Associate Justice could tackle abortion rights, gun control and voting rights, all matters on which it would be very interesting to hear her opinion. Judge Jackson is only fifty-one years old and if confirmed, she may at least take the seat for thirty years, during which the ideological equation could change. Now, we will have to wait and see if President Biden achieves the Senate’s consent to confirm Judge Jackson to the Supreme Court, on March 21st. But be sure to take into account that she has already gone through two judicial confirmations in the past ten years, and in both cases has gained bipartisan support. Juan Andres Miralles is a lawyer from Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela), currently pursuing his Master's Degree in Business Administration at Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA). He works in private legal practice and is co-editor of The Explorer. You can find him on Linkedin at Juan Andres Miralles Quintero and on Twitter at @JuanMiralles96.

Cinco pensamientos sobre la invasión rusa a Ucrania

Cinco pensamientos sobre la invasión rusa a Ucrania

La invasión rusa de Ucrania ha impactado y conmovido al mundo entero, aquí cinco pensamientos que me han ocupado a lo largo de estos días. Creo que pocas personas fueron sorprendidas por el momento en que Vladimir Putin, en televisión nacional, anunció su “operación especial militar” para “demilitarizar y denazificar” Ucrania. Rusia llevaba ya más de un mes moviendo casi 190.000 tropas a la frontera, estableciendo hospitales de campo y llevando a cabo ejercicios militares. Aun así, fue bastante impactante cuando vimos los tanques empezar a cruzar la frontera y escuchamos en videos las sirenas antiaéreas. Durante momentos como este es importante tomarse un momento para pensar en frío y no lanzarse a conclusiones firmes sin evidencia o tiempo para formularlas. Siempre existe la presión sobre los periodistas, comentaristas y analistas de ser los primeros en decir, escribir o publicar algo relevante. Esa tensión de ser el primero lleva a las personas a apurarse en sus análisis, perjudicando así la calidad de lo que se escribe. Es por ello que me he tomado unos días después de la invasión para dejar aquí algunos de mis pensamientos que han surgido mientras vivo pegado a la pantalla de mi teléfono y computadora absorbido por la terrible tragedia que se desencadena en las orillas del Mar Negro. Putin no quería ni quiere una guerra Esto se lo comenté a algunos amigos en las semanas previas a la invasión. Si quieres eliminar a tu enemigo militarmente los atacas con la mayor sorpresa posible, dándoles así el menor tiempo posible para prepararse. Pero eso no fue lo que pasó en este caso. Putin pasó semanas dejando claro que una invasión era muy probable. Me parece que Putin quería lograr sus objetivos (obligar a Ucrania a comprometerse a la neutralidad total) sin tener que invadir. Aquí es importante que recordemos un poco la historia reciente de Ucrania, específicamente lo ocurrido entre finales de 2013 y 2014 durante la presidencia de Viktor Yanukovych. Yanukovych era exactamente lo que Putin quería, un líder ucraniano pro-Rusia. Pero el pueblo ucraniano seguía siendo un obstáculo para las ambiciones del dictador ruso por lo que cuando Yanukovych decidió romper el acuerdo de asociación entre Ucrania y la Unión Europea, así acercándose más a Rusia, vimos la detonación de un movimiento de protesta que conmovió al mundo. Reunidos en la Plaza de la Independencia de Kyiv, conocida también como Euromaidan, los protestantes aguantaron un duro invierno de represión por parte de las fuerzas gubernamentales que resultó en Yanukovych huyendo del país. Las ambiciones de Putin recibían un duro golpe, entonces decidió tomar control por sus propios medios invadiendo la Península de Crimea, así como las regiones de Donetsk y Luhansk, asistido de grupos separatistas financiados desde Moscú. Algo interesante fue que, durante la Presidencia de Donald Trump en los Estados Unidos, Putin se abstuvo de expandir sus ambiciones en Ucrania. Esto es curioso considerando a todas las personas que se dedicaron a decir que Trump era un títere ruso o que Rusia tenía información incriminante sobre Trump que lo mantenía del lado ruso. Cómo olvidar las portadas ridículas de Time, el Washington Post y el New Yorker aludiendo al control del Kremlin sobre la Casa Blanca. Es cierto que Trump es un admirador patético de Putin, pero si el líder del Kremlin hubiese tenido tanto control sobre la Casa Blanca entonces hubiese fácilmente expandido sus ambiciones en Europa sabiendo que no habría consecuencias. Una teoría que trata de explicar por qué Putin no invadió Ucrania bajo la presidencia Trump es aquella expuesta por Nicholas Creel en Newsweek hace unos días. Creo que es un buen argumento, principalmente que Putin no necesitaba invadir considerando que Trump fácilmente podría ayudarlo indirectamente al debilitar la OTAN e incluso quizás remover a los Estados Unidos de la alianza militar. También vale la pena contemplar la realidad que Trump, a diferencia de Biden, no era un político clásico, lo cual lo hacía más impredecible y por ende era más arriesgado molestarlo con una guerra. Es posible que Putin entienda más cómo funcionan los cálculos de riesgo que hace Biden que los que hacía Trump. A todas estas, Putin no quiere guerra. Una razón por la cual no la quiere es porque las guerras son peligrosas y muy difíciles de predecir. Como escribió Nicolás Maquiavelo en sus Historias Florentinas: “Las guerras empiezan cuando uno quiera pero no terminan cuando lo deseas.” Cualquiera puede empezar una guerra, pero terminarla puede fácilmente salirse de tus manos. Creo que Putin es suficientemente inteligente para entender esto y creo que sus acciones (o ausencia de acciones) durante la presidencia de Trump y el mes y medio que pasó poniendo tropas en la frontera demuestran que él prefería ver si podía obtener sus objetivos de forma pacífica o torciéndole el brazo a Ucrania sin tener que invadir. Claramente Putin opina que eso ya no es posible y que ha llegado a un momento “ahora o nunca”. La falta de intervención militar de Estados Unidos en Ucrania no le da carta blanca a China para invadir Taiwán Esto ha sido una opinión popular últimamente, particularmente por políticos y comentaristas que se encuentran en el lado derecho del espectro político pero este análisis es muy superficial. China quiere recuperar Taiwán, hace pocos días emitieron un comunicado diciendo que la situación con Taiwán es muy distinto a aquella en Ucrania debido a que Taiwán es parte de China mientras que Ucrania es un país independiente. Aquí quedan claras las intenciones de Beijing, sin embargo, decir que los eventos recientes le han dado la certeza de invadir Taiwán sin consecuencias es absurdo. Primero, no hay mejor escenario para China que la intervención militar de Estados Unidos en Europa. Si las dos mayores potencias nucleares del mundo se enfrentan en combate estarán ocupadas por un buen rato. Esto le daría a China una tremenda ventaja en una posible invasión a Taiwán: Estados Unidos tendría su tiempo y sus recursos ocupados en una guerra que podría fácilmente alargarse, dejando a China libre para llevar a cabo una invasión sin tener que preocuparse por enfrentarse a un rival que se encuentre completamente preparado. El hecho que Estados Unidos no haya intervenido le dice a China que su mayor obstáculo para la invasión de Taiwán tiene su atención completamente libre. Rusia no es la fuerza destructora de la democracia que muchos nos querían vender Previo a todo esto era común ver a personas opinar que Rusia es el gran villano de una nueva metanarrativa: la democracia contra la autocracia. A Putin no le importa un carajo la democracia. Dudo mucho que despierte todos los días y piense "wow, ¿como haré hoy para destruir el orden liberal mundial?". Putin parece un hombre preocupado por sus ambiciones regionales de imponer dominancia rusa en su parte del continente europeo y en los Balcanes. Estas intenciones no son “Putinismo”, no son nada especial que no hayamos visto en el pensamiento nacionalista ruso desde 1989. Para lograr sus objetivos, Putin hará tratos con democracias y autocracias, porque a él no le importa lo que pasa en Honduras o Botsuana, él está ocupado con recuperar el imperio que él vio caer. Las historias de Rusia siendo la próxima Alemania de 1938 o Unión Soviética de 1950 requieren de una Rusia poderosa y peligrosa para poder ser sostenidas. De los días que van de combate hasta ahora, no hemos visto esa Rusia. No me malinterpreten, un país con armas nucleares y ambiciones imperialistas siempre será una amenaza a la estabilidad y a la paz mundial (sí, incluso los Estados Unidos), pero pensar que Rusia podría cargarse al mundo entero en una guerra convencional es vivir una fantasía sin reconocer la realidad. Quien sabe, quizás hay gente desesperada por vender otra Guerra Fría o una nueva Guerra Mundial solo para sentirse importantes. Encima de todo esto, en cinco días de combate, Rusia no ha logrado avances serios en sus objetivos. Parece que nos encontramos frente a un país con ambiciones imperialistas, pero sin los medios para ejecutarlas. Es cierto que solo van cinco días y que los tanques de la coalición tardaron casi un mes en alcanzar Bagdad en la Segunda Guerra del Golfo, pero también es cierto que Kyiv está más cerca de Bielorrusia que Bagdad de Kuwait y los tanques aliados no andaban quedándose sin combustible en el desierto. Llenar Ucrania de armas al ritmo que se hace actualmente va a traer consecuencias preocupantes Ahora es popular ser pro-Ucrania y terminar envuelto en la pasión que viene con la propaganda de guerra, pero debemos recordar que Ucrania es uno de los países más corruptos del mundo. Su democracia deja mucho que desear y organizaciones mundiales han quedado bastante preocupadas en los últimos años. Ucrania ha armado a civiles durante esta guerra, hace unos días el Ministerio de Defensa Ucraniano anunció que habían alcanzado los 37.000 reservistas armados y preparados. Esas son muchas armas sueltas que después de la guerra van a fácilmente formar un mercado negro expansivo que atraerá una clientela nefaria. Para un ejemplo de algo similar podemos ver lo sucedido en, curiosamente, los países de la ex-Unión Soviética y aquellos de la antigua Yugoslavia. Naciones como Albania terminaron siendo depósitos de armas de guerra que luego terminaron en manos de grupos criminales. En el caso específico de Albania, la presencia de tantas armas ilegales facilitó las atrocidades cometidas durante la guerra civil de 1997. Por supuesto, es fácil decir que ahorita hay cosas más importantes ocurriendo en Ucrania y que nos preocuparemos por el mercado ilegal de armas luego, pero habrá que preocuparse eventualmente. Temo, seriamente, qué podemos esperar de Rusia ahora Lo “correcto” sería que Putin pierda su absurda guerra de agresión contra un país soberano, pero temo las consecuencias de esa derrota. Rusia ha sido totalmente aislada de una forma que marca un antes y después en la geopolítica mundial. Bancos rusos han sido desconectados de SWIFT, el sistema de compensación interbancaria más grande del mundo, a los momentos de escribir esto el 28 de febrero el Rublo ruso ha caído 40% en comparación al Dólar de los Estados Unidos, el mercado de valores ruso ha colapsado de forma sin precedentes. Rusia está siendo acorralada contra una esquina. No tengo idea de cómo terminará esta situación, pero los animales acorralados se desesperan y el animal en esta ocasión tiene el arsenal nuclear más grande del mundo. No hay forma que Putin y su régimen olviden cómo ha reaccionado el mundo en su contra. Debemos prepararnos para esta nueva dinámica postguerra de Ucrania pero para ello debemos entenderla primero y dudo que eso sea tarea fácil. No creo que el panorama se aclare pronto, espero varios meses más de neblina cubriéndolo. La situación es increíblemente volátil en estos momentos y el riesgo de consecuencias mundiales es el más alto que ha sido visto por las generaciones recientes. Espero que las negociaciones entre Rusia y Ucrania den resultados prontos que acaben con la tragedia y la paz vuelva a la región. Planeo volver a visitar estos pensamientos cuando todo esto acabe para ver cómo han cambiado mis opiniones con la perspectiva que nos da el tiempo y más información. Luis Gonzalez es un abogado graduado en la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela), actualmente ejerce el derecho en el sector privado y es fundador y co-editor de The Explorer. Puedes encontrarlo en Twitter en @lagm96.

Los Nuevos Charlatanes: propaganda política de la más barata

Los Nuevos Charlatanes: propaganda política de la más barata

La Nueva Enciclopedia promete analizar la vida de Pedro Estrada desde la “objetividad”, el resultado no es más que propaganda política barata y lógica flácida con la que fácilmente se podría defender a Nicolás Maduro. De vez en cuando nos encontramos con algo tan increíblemente desubicado que no tenemos más opción que quedarnos completamente hipnotizados. A todos nos ha pasado ya sea leyendo un Tweet impresionantemente estúpido o escuchando alguna opinión social o política de un conocido durante una cena. La mayoría de las veces nos quedamos callados, aguantando las ganas de poder borrar el incidente de nuestras memorias por completo, molestos o muriéndonos de la pena ajena. Normalmente lo dejamos pasar, pero a veces nos encontramos con algo que no podemos callar. El “documental” sobre Pedro Estrada publicado por La Nueva Enciclopedia es una de estas instancias donde no me pude quedar quieto y que me ha llevado en un viaje por la mentalidad de los nuevos nacionalistas venezolanos. La razón por la cual no puedo simplemente seguir con mi vida es que el video de 44 minutos en cuestión es patéticamente deshonesto. Quizás es mi culpa por ponerme a ver propaganda política pero lo que me mata del video es cuánto pretende ser “objetivo” y neutral. Los autores quieren parecer investigadores serios, aislados de todo partidismo o tribalismo político. Esa mentira es la que no puedo perdonar. Pero primero debemos aclarar un par de cosas. ¿Qué es La Nueva Enciclopedia y de qué video estoy hablando? La Nueva Enciclopedia es un canal en YouTube que se dedica a producir videos sobre hechos históricos. El canal se unió a la red social en junio del 2021 y en este poco tiempo ha crecido de forma bastante impresionante. A los momentos de publicar esto tienen 5.200 suscriptores en YouTube y sus videos han sido vistos 114.383 veces. Cubren todo tipo de hechos históricos como la guerra del opio, el origen del Islam y la vida del actual presidente de Brasil Jair Bolsonaro. Sin embargo, hay una clara inclinación hacia hechos históricos venezolanos. Su primer video trata sobre la “crisis económica y social de la Venezuela democrática”, tienen contenido sobre Juan Vicente Gómez, José Gregorio Hernández, el Viernes Negro y, por supuesto, sobre Marcos Pérez Jiménez. El video que llamó mi atención es sobre la vida de Pedro Estrada y sus labores al servicio del régimen de Marcos Pérez Jiménez, cuyo guion fue escrito por Alberto Zambrano y Alejandro Andrade, siendo editado y narrado por Reinaldo Carrillo. Para recapitular un poco, Pedro Estrada estuvo encargado de la Dirección de Seguridad Nacional durante el gobierno militar de Pérez Jiménez. La Seguridad Nacional fue una agencia de inteligencia política y policial originalmente fundada durante el gobierno de Eleazar López Contreras pero que no ganaría la fama que tiene hoy hasta la llegada de Estrada a mediados de 1951. El equivalente moderno de la Seguridad Nacional es el actual Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (o SEBIN por sus siglas). Al igual que el SEBIN, la Seguridad Nacional se dedicaba principalmente a la protección del gobierno bajo el cual trabajaban y a reprimir cualquier oposición política. Creo que es importante tener esta similitud en mente antes de continuar. ¿Qué tiene de malo este video en particular? Aquí hay que dejar bien claro algo, lo que más me molesta del video no es el ángulo pro-dictadura militar de Pérez Jiménez (el cual me molesta bastante), lo que más me molesta es la deshonestidad. Este video es largo, para que sea más fácil para ustedes verificar lo que digo estaré poniendo en paréntesis los códigos de tiempo relevantes a cada punto. Es decir, si ven (2:25) en medio de una línea significa que lo que estoy hablando aparece en el video a los dos minutos y veinticinco segundos aproximadamente. Comenzando el video, Reinaldo Carrillo anuncia que el gobierno de Pérez Jiménez es un período visto de forma controversial y que aún resuena en la memoria colectiva y, por ende, tratarán de abordar la vida de Pedro Estrada “desde la mayor objetividad posible sin las pasiones que suelen nublar el juicio historiográfico cuando se habla de este tema” (2:20). Por los momentos estoy de acuerdo, sería de gran utilidad histórica hacer un recuento de los hechos, separándonos un poco de los sentimientos al respecto o alejándonos de las opiniones. Pero eso no es lo que sucederá aquí a pesar de la declaración de objetividad. Pronto veremos como las pasiones y la ideología de los autores eliminan toda posible neutralidad que pudieron haber tenido al iniciar su “investigación”. Aunque, siendo honesto, traicionan sus propósitos bien rápido al inmediatamente hablar del “benemérito Juan Vicente Gómez” (4:45), ¿qué pasó con alejarnos de las pasiones? Yo no estoy escribiendo esto para demostrar que Estrada fue una mala persona, esa no es mi intención aquí. Mi propósito es exponer una vaga pieza de propaganda por lo que es y demostrar la completa falta de objetividad. Yo respetaría a Zambrano, Andrade y Carrillo mucho más si fuesen abiertos sobre lo que son, fanáticos partidistas de la autocracia, en vez de pretender que son historiadores neutrales. Veamos entonces, cuáles son los verdaderos propósitos de su “documental”. Revisionismo histórico Lo primero que los autores buscan lograr es rescribir la historia de Venezuela para que la dictadura de Pérez Jiménez quede mejor de lo que fue. Esto es claro en múltiples instancias donde tratan de hacernos creer que la versión histórica de Pérez Jiménez siendo un dictador atroz y de la Seguridad Nacional siendo un órgano de terrorismo estatal no son más que narrativas propagandísticas inventadas por Acción Democrática y el comunismo internacional. No puedo dejar de señalar la ironía de acusar a la izquierda global de rescribir la historia mientras tú vas y haces lo mismo, pero quizás los autores no reconocen la contradicción. Sus intenciones comienzan a quedar claras cuando declaran que Estrada fue “victorioso ante la insurgencia del Partido Comunista de Venezuela y Acción Democrática, luego condenado y detestado por la democracia bipartidista” (2:00). Aquí comienzan a manipular la verdad con dos objetivos: (i) pretender que el odio y temor hacia Estrada es producto de las democracias posteriores, es decir, Estrada era amado durante el régimen de Pérez Jiménez y las actitudes cambiaron gracias a la propaganda política; (ii) vender a Estrada como alguien que solo buscaba mantener el orden ante los atentados criminales. A penas 20 segundos después alegan que Estrada fue “posteriormente acusado de los peores crímenes y excesos en una etapa de progreso y orden” (2:20). Nótese el uso de la palabra posteriormente. Eso implica nuevamente que las acusaciones hacia Estrada solamente surgieron después de la dictadura y que no son contemporáneas. Esto les sirve para vender la idea de que nuestro registro histórico de Estrada ha sido manipulado por los gobiernos consiguientes. De esta forma han construido las bases de las siguientes mentiras, centradas alrededor de una defensa de la Dirección de Seguridad Nacional y del régimen de Marcos Pérez Jiménez en general. Todo esto siendo vendido en un paquete cuyo título esencialmente es: La Verdad Que La Izquierda No Quiere Que Conozcas. ¡Qué innovadores! Apología a la Seguridad Nacional La cantidad de tiempo dedicado a la defensa de la Seguridad Nacional es impresionante. Durante gran parte del video se nos trata de convencer que tenemos una visión errada de aquel órgano político. Más allá de ser un instrumento de represión resulta que en verdad era un cuerpo policial profesional, según ellos, claro. Quizás el primer momento donde revelan sus intenciones de proteger a la Seguridad Nacional ocurre cuando los autores hablan sobre como esta no era una agencia secreta (9:45). Incluso hablan sobre como sus agentes tenían placas, nombres y salarios. El punto de esta línea es desmentir que la Seguridad Nacional se escondía en las sombras, aquí la tratan de equiparar a un organismo policial típico, abierto al público y bien conocido. Es decir, era trasparente. Para darle soporte a este argumento, los autores hablan sobre como aquella organización anunciaba sus acciones al público por medio de notas de prensa, incluso lo hacían cuando se veían involucrados en “polémicas” como el asesinato de Leonardo Ruiz Pineda. Por ende, los “agentes no eran contratados por el gobierno para delinquir a espaldas de la opinión pública” (10:16). Tienen razón en parte, los funcionarios de la Seguridad Nacional no estaban para delinquir a espaldas de la gente, ellos lo hacían a plena luz del día. El objetivo de la dictadura era claro, deseaban ser temidos. Dicho fin no se alcanza actuando solamente en las sombras. Por eso el asesinato de Ruiz Pineda fue a la luz del día en una calle en San Agustín del Sur. La Seguridad Nacional siguió a Ruiz Pineda en moto y cuando estos se detuvieron por un carro accidentado que trancaba la vía donde los agentes se acercaron, lo mandaron a bajarse y le dispararon en la nuca tras un forcejeo entre sus acompañantes y los funcionarios que los detuvieron. La Seguridad Nacional asesinó a un oponente político del régimen, pero para La Nueva Enciclopedia estuvo bien porque lo anunciaron por medio de nota de prensa. Imagino entonces, que si las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) hubiesen publicado una nota de prensa por cada persona que asesinaron en la Operación Gran Cacique Indio Guaicaipuro en la Cota 905 entonces no habría nada que condenarles. Esa es la lógica de los autores. Espero ver un video defendiendo a las FAES. La lucha contra la “subversión” En ningún momento durante el video se condenan las acciones de la Seguridad Nacional, pero sí hay bastantes alabanzas de su “brillante campaña antisubversiva” (18:50). Pero ¿qué es la subversión para La Nueva Enciclopedia? Para defender las acciones represivas de Estrada y la Seguridad Nacional se prepara el terreno mostrando a la oposición política como violenta. Hablan sobre como “prácticamente todos los partidos políticos conspiraban para tomar el poder por la fuerza” (17:30), el intento de Horacio Chacín Ducharne de matar a Estrada (24:45) y mencionan los múltiples atentados planificados por Acción Democrática. Todo esto es usado para ilustrar los desafíos a los cuales se enfrentaban Pérez Jiménez y Estrada. Siempre se habla de lo exitosa que era la Seguridad Nacional en su ejecución de estrategias para frenar los atentados y casi-golpes. Pero ni una sola vez hablan de como la palabra “subversión” era manipulada por el régimen. Ni en una ocasión se menciona que la dictadura perseguía a los periodistas por publicar historias negativas sobre el régimen, las cuales calificaban de “subversión”. Nunca se discuten las personas que fueron falsamente acusadas de conspirar violentamente contra el Estado. Nos tratan de vender la “subversión” como si solamente fuera insurrección armada, cuando en realidad la Seguridad Nacional usó el término para cualquier cosa. Por ejemplo, cuando apresaron a Ramón J. Velásquez por escribir una columna en la revista Élite o todas las veces que fueron a interrogar a José Agustín Catalá en su imprenta por publicar libros “subversivos”. Quizás los autores no han trazado la paralela porque no quieren, no les favorece o simplemente no les dio la cabeza, pero el régimen actual hace lo mismo. Espero ver un video defendiendo a Diosdado Cabello y CONATEL por todas las estaciones de radio que cerraron, por mencionar un solo incidente de represión a los medios. No lo hablan porque su propósito es rescribir la historia, no plantearla de forma objetiva. Esto es peor que simplemente ser mediocres, son mentirosos. Omiten toda la información que pudiese contrariar su narrativa pero incurren en un par de tropiezos que los exponen como propagandistas. Mi dictador favorito es mejor que el tuyo Demostrando que no tienen pena alguna, los autores mencionan que “centenares de venezolanos acusados de estar involucrados en actividades subversivas fueron enviados por la Seguridad Nacional a cárceles como el Penal de Guasina” (21:50). Justo después de decir aquella línea, hablan sobre las historias que salieron de Guasina de malos tratos y torturas y se atreven a decir que “muchas de las acusaciones de asesinatos y desapariciones nunca fueron probadas en tribunales” (22:15). Muchas de las acusaciones no fueron probadas. Eso literalmente significa que algunas sí. Un narrador objetivo diría cuántas fueron probadas y cuantas no, pero a ellos no les importa la verdad. Han tratado de usar lenguaje suelto y flexible para defender al régimen militar pero lo que han dicho pudiese significar que 100 denuncias no fueron probadas, pero 2.000 sí. Esconden los hechos que bien conocen para vender su narrativa. Adicionalmente, es curioso que digan que muchas acusaciones no fueron probadas en tribunales, pero no dicen nada sobre los crímenes de aquellos “centenares de venezolanos” que fueron enviados a cárceles. Los autores dijeron que se encarcelaban personas acusadas, no sentenciadas. El régimen puede meter preso a quien quiera, pero si tú quieres hablar mal de ellos tienes que probarlo en un tribunal. Me pregunto, ¿cuántos supuestos asesinatos y desapariciones cometidos por el régimen de Nicolás Maduro han sido probados en tribunales? Muchos no han sido probados. Espero ver un video defendiendo a Maduro. Pero no han terminado de hacer el ridículo arrodillados defendiendo a su dictador favorito. Confiesan que sí hubo presos políticos y tratan de normalizarlo diciendo que eso ha sido así en cada época de Venezuela (22:30) buscando minimizar dicha represión al decir que “la mayoría de los perseguidos por el gobierno militar en los 1950s eran sujetos que demostraron estar vinculados a la insurrección armada” (23:08). ¿Ah sí? ¿La mayoría? Este es el tipo de aseveración que debe ser probada. ¿Por qué no dan números? Es cierto que en la descripción del video hay una lista de fuentes. Sin embargo, no hay mucha precisión sobre qué dato o cual aseveración sacaron de qué fuente, solamente dan una lista de libros sin más información para confirmar lo dicho. Durante las protestas en Venezuela ocurridas en 2017 la Dirección General de Contra Inteligencia Militar (DGCIM) y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) acusaron y apresaron a venezolanos por “terrorismo”. Si lo dice el gobierno, debe ser verdad ¿no? Espero ver un video defendiendo a la DGCIM y la GNB. Finalmente llegan a la línea más cínica en todo el video. Dicen que para 1956 “solamente había 380 detenidos por razones políticas” (25:45) en un intento desesperado de minimizar la persecución. Imaginen, solamente 380, ¡qué bueno era Pérez Jiménez! El 26 de enero de 2022 el Foro Penal, organización dedicada a prestar asistencia jurídica a las víctimas de detenciones arbitrarias, denunció que en Venezuela hay 245 presos políticos. No sé si La Nueva Enciclopedia y sus autores saben, pero 245 es menos que 380 y eso que Venezuela tiene mayor población en la actualidad. Espero ver un video minimizando la represión política de Nicolás Maduro. Mi punto con las paralelas modernas no es que Maduro debe ser defendido ni que es mejor que Pérez Jiménez. Ambos hombres son atroces y merecen ser condenados por la historia. Lo que quiero ilustrar es que la lógica empleada en defensa de Estrada y Pérez Jiménez es más flácida que un pan mojado y puede ser usada para armar una defensa del mismo calibre para Nicolás Maduro. A todas estas, sería fácil sentarme aquí y llamarlos ignorantes o idiotas, pero no creo que eso sea la realidad. Dudo mucho que sea posible que los autores hayan puesto tanto trabajo en buscar información e imágenes para su video y no se hayan encontrado con la información que debilita su narrativa. No creo que sean ignorantes, lo más probable es que simplemente sean unos charlatanes baratos. Eso es peor. O bueno quien sabe, considerando todas las veces (14:11; 19:58; 34:45) que se dedican a hablar de lo buen conversador, relacionista, alto y elegante que era Estrada quizás al final ni se dieron cuenta y cayeron en las garras de un propagandista profesional. Luis Gonzalez es un abogado graduado en la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela), actualmente ejerce el derecho en el sector privado y es fundador y co-editor de The Explorer. Puedes encontrarlo en Twitter en @lagm96.

El reflejo de la hipocresía

El reflejo de la hipocresía

El gobierno “interino” de Juan Guaidó y la Asamblea Nacional se alejan cada vez más de sus funciones. Ambas instituciones, inseparablemente ligadas, instauran juntas su propia oligarquía. No recuerdo bien si fue en septiembre o noviembre, pero en uno de esos meses del año 2015 fui a inscribirme en el Registro Electoral en la estación de metro de Antímano. Lo hice con varios amigos porque ese año había elecciones a la Asamblea Nacional y era nuestra primera oportunidad para votar. Había escuchado a varios conocidos dudar de mi decisión, me decían que en Venezuela no era posible ganar una elección, ¿para qué registrarme? No hice caso, fui, me inscribí y voté el 6 de diciembre. Pues, la elección de ese año fue una derrota estruendosa para el llamado Gran Polo Patriótico Simón Bolívar. La Mesa de la Unidad Democrática aseguró 112 escaños, dejando al partido de gobierno con solamente 55. Obviamente tuve mis dudas sobre qué tan real y efectivo sería el control de la oposición en el parlamento, debido a que el gobierno de Nicolás Maduro seguramente inventaría alguna forma de retomar el poder. Pero admito que tuve esperanza de que era un paso positivo para remover al PSUV del gobierno. Ya sabemos lo que vino, desde la controversia por los diputados de Amazonas, al Tribunal Supremo de Justicia declarando a la Asamblea en “desacato”, a la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente como un ente legislativo paralelo controlado por el régimen. A pesar de todo esto, la Asamblea siguió trabajando, tratando de ejercer sus funciones en la medida de lo posible. Fue un paso que vi como admirable, después de todo ellos habían sido electos legítimamente, mientras que el TSJ y la ANC claramente violaban el ordenamiento jurídico establecido. Igual, las cosas se veían bien complicadas. En 2018, la ANC ordenó elecciones presidenciales de forma ilegal, por supuesto, debido a que dicha institución no tiene competencia para convocar elecciones. Así fue como llegamos a la controversia de la “falta absoluta” de Maduro el 10 de enero de 2019 y lo cual nos llevó al siguiente tema relevante el día de hoy: la Presidencia Encargada de Juan Guaidó. El 23 de enero de 2019 Juan Guaidó, Presidente de la Asamblea Nacional, fue proclamado y juramentado como Presidente Encargado de la República de Venezuela justo afuera del Centro Lido en Caracas. Admito que fue otro momento algo esperanzador, pero quizás estaba desesperado y ya. A la oposición, los medios y a los electores nos encanta hablar sobre como el régimen de Maduro irrespeta el orden jurídico, violando leyes y regulaciones que ellos mismos redactaron. Vemos foros organizados por universidades, consultoras políticas y organizaciones no-gubernamentales donde hablan políticos y activistas que reclaman la muerte del estado de derecho. Sin embargo, muchas de las mismas personas se voltean y llaman a Guaidó “Presidente” y usan el calificativo “legítima” cada vez que se refieren a la Asamblea Nacional electa en 2015. Hay algo que nos debe quedar claro si no queremos ser hipócritas. La “Presidencia Encargada” y la Asamblea Nacional no tienen legitimidad legal alguna. Ambas instituciones son ficciones desesperadas mantenidas por un bando político que trata de remover a Maduro y al PSUV del poder. Es entendible que quieran hacerlo, el PSUV ha llevado este país a la ruina a un ritmo tan rápido que hasta Acción Democrática y COPEI están celosos pero no creo que por eso debamos caer en el mismo juego del régimen. Quizás lo primero que debamos hacer es aclarar un poco de donde originan estas dos figuras para poder luego evaluar cuán bajo han caído. Guaidó y la Presidencia La base legal para el interinato ha sido replicada en todos lados e incluida en cada discurso. A estas alturas ya nos sabemos el número del artículo de la Constitución de memoria: 233. Dicha norma habla sobre las “faltas absolutas” del Presidente, siendo estas: Su muerte. Su renuncia. Su destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia. Su incapacidad física o mental permanente. El abandono del cargo, declarado como tal por la Asamblea Nacional. La revocación popular de su mandato. El segundo párrafo de la norma indica que cuando una falta absoluta sea evidenciada previo a que el Presidente tome posesión del cargo, se convocará a elecciones nuevas dentro de treinta días y el Presidente de la Asamblea Nacional ejercerá las funciones de Presidente de la República hasta que tengamos resultados de las nuevas elecciones. Pero, si nos fijamos bien, veremos que ninguna de las causas de falta absoluta listadas anteriormente era aplicable a Venezuela en 2019. Aunque eso no detuvo a la Asamblea Nacional cuando declaró el abandono del cargo. Entonces, ¿qué pasó ahí? Como bien explicó en su momento José Ignacio Hernández, el artículo 233 no era aplicable debido a que no se verificaba el supuesto necesario contemplado en la norma. Las cosas eran muy distintas, en primer lugar, no había Presidente cuya falta absoluta declarar debido a que las elecciones de 2018 fueron ordenadas por la Asamblea Nacional Constituyente, institución que no tiene legitimidad alguna para convocarlas. Al final, la Asamblea Nacional interpretó la norma para incluir este nuevo supuesto sin precedentes y así instalar a Guaidó como Presidente Encargado. ¿Qué debía hacer Guaidó? Como dice el párrafo segundo del artículo 233, Guaidó debía encargarse de la Presidencia por treinta días mientras se celebraban nuevas elecciones pero aquello nunca ocurrió. Aquí es fácil decir que el CNE es corrupto y obviamente no iba a organizar nuevas elecciones, entonces ¿por qué no se designaron nuevos rectores dentro de esos treinta días? Los rectores del CNE son designados por la Asamblea Nacional, tal como establece el artículo 8 de la Ley Orgánica del Poder Electoral. La Asamblea pudo haber designado nuevos rectores y aquellos podían fijar una fecha para elecciones. Pero no lo hicieron, el interinato se instaló y no se movió (ni se ha movido) para organizar elecciones paralelas. El régimen interino En vez de encargarse de sus funciones, el interinato sirvió como una buena estrategia política para asegurar el financiamiento continuo de los esfuerzos de la oposición, debido a que solo seis días después de la proclamación de Guaidó el Secretario de Estado de los Estados Unidos anunció que pondría a su disposición todas las cuentas de Venezuela en aquel país. Asimismo, el interinato se hizo con activos de Venezuela en el extranjero como la petrolera estadounidense CITGO y la compañía de fertilizantes colombiana Monómeros Colombo Venezolanos, subsidiaria de PDVSA por medio de Pequiven. Pero más allá de lograr financiamiento y la “protección” de activos de la nación en el extranjero, el interinato solamente ha logrado desvirtuar sus propósitos y pelar la ya delgada cobertura de legalidad que tenía. Además, dicha “protección” debe ser bien cuestionada después de los escándalos públicos que sufrió Monómeros este año. De todas formas, el mandato constitucional de la Asamblea Nacional de 2016 venció el 5 de enero de 2021. El mes anterior hubo elecciones parlamentarias (irregulares, obviamente) y la oposición organizó una consulta para desconocerlas. Aquella consulta fue bastante cómica, por cierto, en el proceso de calificar como fraudulentas las elecciones parlamentarias, la oposición organizó una consulta sin observadores externos y sin controles para evitar que una persona votase varias veces. El gobierno de Guaidó tenía que durar 30 días, no los 1.077 que ha durado hasta el momento que escribo esto. Pero aquí estamos y ni el interinato ni la Asamblea parecen querer cambiar de rumbo. Hipocresía astronómica El pasado 27 de diciembre, 2021, la Asamblea aprobó la extensión de su mandato por otro año más mediante la modificación del Estatuto que Rige la Transición a la Democracia. Este ya es el segundo año consecutivo en que la Asamblea recurre a la modificación del instrumento para justificar su existencia. Francamente, esto es inconstitucional. La Asamblea es electa por voto popular, no puede auto legitimarse por medio de un voto interno. Pero más allá de eso, la reforma discutida y aprobada en primera discusión incluso le remueve competencias a la Presidencia. La Asamblea Nacional no puede establecer un estatuto que contraríe a la Constitución. El resultado es que la Asamblea Nacional, actuando fuera de su mandato constitucional sin ser electa de forma popular, se ha instalado como un ente por encima de la Presidencia, en vez de ser una institución a la par del Ejecutivo para proteger el principio de separación de poderes. Como si no fuese suficiente, el Tribunal Supremo de Justicia “en el exilio”, tomando notas de su par pro-Maduro en Caracas, sentenció el 15 de diciembre que Guaidó debía continuar como Presidente y se “determinó” la “continuidad constitucional” de la Asamblea. Las consideraciones de Guaidó, la Asamblea y el “TSJ en el exilio” no son legales, son políticas. Pero las tres instituciones pretenden estar apegadas a la Constitución cuando la realidad demuestra lo contrario. El resultado aquí es la permanencia de un grupo reducido de funcionarios no electos que se atribuyen competencias que no les pertenecen y lo justifican con cantos vacíos de legalidad cuando realmente lo que han hecho es copiarse del régimen en Venezuela. Este país es un circo. Un circo donde tenemos a dos payasos haciéndose llamar “Presidente” cuando ninguno lo es. Un circo donde, para remover una forma de gobierno inconstitucional, se ha creado otra forma inconstitucional en paralelo. No sé a dónde irán las cosas, pero me queda claro que ya es hora de dejar de pretender que Guaidó es Presidente y que la Asamblea nos representa. Mi sugerencia a la oposición es que reconozcan esta realidad y se preparen para organizar un referendo revocatorio en este 2022. Las elecciones regionales de este año demostraron la falta de unidad y organización que tienen los actores políticos que se oponen al PSUV, esto no es un buen presagio en miras al revocatorio. Nos queda exigirles que hagan su trabajo y dejen de jugar al partidismo ridículo que vienen arrastrando desde hace décadas. Ha llegado un año nuevo y con él viene una nueva oportunidad. A diferencia de 2015 y 2019, ya no tengo mucho optimismo, pero sí deseo estar equivocado. Luis Gonzalez es un abogado graduado en la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela), actualmente ejerce el derecho en el sector privado y es fundador y co-editor de The Explorer. Puedes encontrarlo en Twitter en @lagm96.

¿Cuál es el plan del gobierno?

¿Cuál es el plan del gobierno?

Las elecciones regionales han demostrado qué le importa y qué le duele al gobierno. Si así de lejos han ido por Barinas ¿cuán lejos irán por Miraflores? Por supuesto, tengo muchas más dudas que respuestas, pero vale la pena cuestionar qué hemos aprendido de los intereses del gobierno en estos últimos meses. Las acciones demuestran carácter mucho más que las palabras. Cada acción del gobierno es clave para entender qué quieren y qué les importa. Observar qué ha hecho el régimen recientemente nos puede ayudar a deducir sus intenciones y también nos sirve para determinar cuánto orden interno tienen y a qué problemas se están enfrentando. Estos últimos meses parecen demostrar una falta de unión, pero más allá de eso, le muestran a la oposición cómo herirlos estratégicamente. Ya veremos si prestan atención. Las negociaciones en México En agosto, delegaciones del gobierno de Nicolás Maduro, la oposición venezolana, Noruega, Países Bajos y Rusia se reunieron en México para sostener negociaciones con el fin de lograr algún tipo de acuerdo para avanzar la situación política de Venezuela en medio de condiciones económicas aplastantes. En aquel mes se celebraron dos acuerdos, uno en referencia a la Guayana Esequiba y el compromiso de ambos bandos a su recuperación y el segundo sobre la importancia de ejercer control sobre los activos en el extranjero para, según ellos, poder atender a la grave crisis hospitalaria a raíz del COVID-19. Dos acuerdos sobre tópicos simples y poco conflictivos para mostrar que sí pueden llegar a trabajar juntos. Maduro se mostró “abierto” a poner las cartas sobre la mesa y negociar vías para suavizar la situación económica del país. Aquí ya queda para nosotros especular sus verdaderas intenciones. Sus palabras dicen que le importan las condiciones que atraviesan los venezolanos, sus acciones indican que solo está preocupado de su propia situación financiera. Como en cualquier cleptocracia, Maduro necesita que las finanzas se recuperen. Necesita que el dinero fluya para poder seguir manteniendo su control pseudo feudal sobre el país. Si las cosas se le complican demasiado, los factores importantes de poder se le pueden voltear, y reemplazarlo con alguien que pueda mantener las condiciones en las que ellos prosperan. Por esto, más que un intento de arreglar al país, las negociaciones fueron exactamente lo que muchos pensaron en el momento: un show. Puro espectáculo que solo avanza los intereses del régimen. Al gobierno le sirve parecer democrático porque es lo que necesitarían para que Estados Unidos reconsidere las sanciones económicas que han cortado en gran medida el flujo de caja del gobierno. En agosto, Ned Price, vocero del Departamento de Estado de los Estados Unidos, explicó que su gobierno sí está dispuesto a replantearse la estrategia de presión ilustrada por las sanciones si el régimen de Maduro establece conversaciones serias con la oposición. El régimen estaba bien encaminado, pero sabían que sentarse en México hablando no iba a llevar a grandes cambios. No, tenían que demostrar su intención con acciones. Ahí es que entran las elecciones regionales del 21 de noviembre. Una muestra de que, más allá de palabras, el gobierno está dispuesto a jugar el juego democrático. Pero no pueden jugarlo solos, tenían que convencer a la oposición de participar. Una oposición que llevaba tres años boicoteando las elecciones. El 21-N Pero ya es diciembre, entonces sabemos que la oposición sí participó. ¿Qué los convenció al fin? Es difícil saber las verdaderas razones por las cuales la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) decidió romper su boicot electoral. Algo que pudo servir de factor de convencimiento fue el nombramiento de nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) en mayo de este año. Por primera vez en casi dos décadas, el CNE tendría por lo menos dos rectores no directamente vinculados al PSUV, Hugo Chávez o Nicolás Maduro. Los dos rectores en cuestión son Enrique Márquez, que en algún momento fue diputado por Un Nuevo Tiempo y Vicepresidente de la Asamblea Nacional y Roberto Picón, asesor de la MUD. Quizás esto, aunado a las discusiones en México, pudo haber convencido a la oposición de participar. O quizás, ya siendo más cínico, solo participaron para tratar de relegitimarse como “oposición”, y no para ganar. Esta es la perspectiva que sostengo y creo que es lo que demostraron en sus acciones, por lo menos las acciones del liderazgo. Pero de eso ya he comentado antes y después de las elecciones y este no es el lugar para volver a hacerlo. Cualquiera que sea la razón, participaron, pero como era de esperarse ya el daño estaba hecho. Tras años condenando la vía electoral y con una línea comunicacional pública que demostraba que no esperaban ganar (literalmente dijeron que las elecciones serían “terreno de lucha útil” sin decir ni una vez que se podía ganar), la participación electoral fue abismal. En promedio, solo participó el 40% del padrón electoral. Esta baja participación es totalmente entendible y recomiendo esta serie de reportajes de Cinco8 y Caracas Chronicles si quieren escuchar un poco más sobre las elecciones desde el punto de vista de quienes votan y no la de los políticos. La baja participación vio al PSUV salir victorioso en 21 (o 20, aunque de eso hablaremos pronto) gobernaciones y 205 alcaldías, pero vimos algo muy interesante: la gente que votó por partidos distintos al PSUV fue la mayoría. Para el 23 de noviembre, el PSUV había logrado un total de 3.722.656 votos, mientras que el total de votos en contra del PSUV suma 4.429.147. El PSUV tiene una máquina movilizadora muy potente, además de ejercer presión sobre los trabajadores del sector público, y aún así no lograron obtener cuatro millones de votos. Las elecciones eran la forma del gobierno de convencer a sus antagonistas internacionales de que ellos sí pueden jugar el juego democrático, pero las irregularidades denunciadas durante los comicios, el ataque a Luis Lippa y Fernando Zambrano en San Fernando de Apure y el arresto de alcaldes y concejales electos tras las elecciones demostraron que están bien lejos de jugar limpio. Pero esto el gobierno lo sabe. Saben que el show de México no los va a ayudar si empiezan a arrestar mandatarios electos, entonces quedo con una gran duda: ¿Cuánto control y unión hay en el régimen? Estas acciones no concuerdan con el objetivo que persiguen, más allá de pensar que el gobierno es malcriado o que son idiotas, creo que es el resultado de conflictos internos. Pero hay una cosa más que parece demostrar esta falta de unidad y control al nivel interno. La Balada de Barinas Creo que nadie le había prestado tanta atención a Barinas como se le prestó esta última semana y media, por lo menos no desde 1998. El sagrado hogar espiritual del chavismo vio la elección más cerrada de gobernadores en los recientes comicios, tanto que el único boletín oficial que tuvimos fue en la misma noche de las elecciones cuando Pedro Calzadilla anunció que, con 10% de las actas aún faltantes por escrutar, Argenis Chávez (candidato del PSUV y hermano de Hugo Chávez) lideraba a Freddy Superlano (exdiputado a la Asamblea Nacional por Voluntad Popular) por solo 673 votos. Pasó más de una semana y aún no hubo resultados, hasta que el lunes 29 de noviembre la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia declaró que se paralizaría la totalización y ordenó una nueva elección para el 9 de enero de 2022 por medio de una sentencia en la cual se confirmó la victoria de Freddy Superlano. La decisión del Tribunal viene a raíz de una acción de amparo constitucional interpuesta por Adolfo Superlano, exdiputado a la Asamblea Nacional por la MUD. Adolfo Superlano (ninguna relación a Freddy Superlano), es un personaje interesante. El portal de periodismo investigativo Armando.info publicó en 2019 un artículo detallando como él estaba entre los diputados que se dirigieron a la Fiscalía General de la Nación en Bogotá, Colombia, para entregar una carta en nombre de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional donde se eximía a Carlos Lizcano (socio de Alex Saab) y a Salva Foods 2015, C.A. (la empresa a cargo de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción “CLAP”) de actuaciones irregulares y se niega sus conexiones a Alex Saab, algo que ya sabemos que es mentira. Adolfo Superlano fue usado para tratar de lavar la reputación de Lizcano y Saab y ahora juega un rol clave en el robo de Barinas. Aquella decisión del TSJ establece que Freddy Superlano está inhabilitado para ejercer cargos políticos, citando la Resolución N° 01-00-000334 suscrita por el Contralor de la República. Pero tal inhabilitación fue revocada por Nicolás Maduro en agosto del 2020. Además, el rector principal del CNE, Roberto Picón, declaró que no conocía de la supuesta inhabilitación cuando Superlano se registró como candidato a la gobernación de Barinas. Como si todo esto no fuera suficiente para alejar más al gobierno de su objetivo de levantar las sanciones económicas impuestas por los Estados Unidos, Argenis Chávez anunció su renuncia a la gobernación de Barinas y a la candidatura del PSUV para las nuevas elecciones del 9 de enero. El gobierno había intervenido para quedarse con Barinas y su candidato fue y renunció. Puede que sea una farsa, pero pareciera demostrar que Argenis Chávez no tenía ni idea de que esto iba a pasar. Parece que nadie lo habló con él primero. Aquí se demostraron tres cosas importantes: primero, el gobierno no esperaba perder en Barinas; segundo, el gobierno puede perder, y; tercero, existe una gran falta de orden interno. No estoy diciendo que podamos remover al gobierno por medio de elecciones que ellos respetarán, pero sí queda claro que no quieren perder. Si pierden tienen que hacer asquerosidades como la de Barinas o arrestar a quien sea que gane. Si hacen eso se alejan más y más de sus objetivos de normalizar relaciones internacionales. A todas estas, el gobierno sigue con sus planes para mantener Barinas, el domingo se descubrió la inhabilitación de la esposa de Freddy Superlano, Aurora Silva, quien había sido postulada por la MUD como la candidata a las elecciones de enero. El PSUV, por su parte, ha nominado a Jorge Arreaza, excanciller de la República y, más importante, yerno de Hugo Chávez. Estamos a 7 de diciembre y vale preguntarse: ¿cuántas marchas ha habido en Caracas hacia el Tribunal Supremo de Justicia en protesta de lo ocurrido? La oposición venezolana se mantiene paralizada. Una vez más, el gobierno ha tomado una acción drástica y como toda acción revela información sobre quien la toma. Aquí, el gobierno revela sus intenciones. Revela qué importa y qué les duele. La oposición debe aprovechar cada pieza de información que les da el régimen pero tengo mis dudas de que lo harán. Es importante tomar esto en cuenta entrando al 2022, ya que es el primer año en el cual se podrá revocar el cargo de Maduro por medio de referendo. Si el gobierno ha ido así de lejos por Barinas, ¿cuán lejos irán por Miraflores? Luis Gonzalez es un abogado graduado en la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela), actualmente ejerce el derecho en el sector privado y es fundador y co-editor de The Explorer. Puedes encontrarlo en Twitter en @lagm96.

Employee exodus: Why are people quitting their jobs?

Employee exodus: Why are people quitting their jobs?

The global landscape of the last three years has been impacted by technological, environmental, geopolitical, and socioeconomic changes, putting pressure on companies to examine their governance models. Today, companies must serve for something more than simply generate income; they must be an entity of engagement and relation, able to enforce solid changes in the world and the life of those around them. Changes that apply from where we live, how we work, to the impact we want to leave in this world. In this sense, companies have had to change the traditional model in which they operate, substituting, in most cases, the on-site model of work for remote work or hybrid models, leading to the necessity of allocating dynamic resources and accelerating digitalization and automatization processes. The reality is that the needs of the employees have changed. At least two out of three employees in the United States declared that the COVID-19 pandemic made them reflect on their purpose in life, including their professional careers (Komm et al, 2021). Likewise, almost half of employees are considering the type of work they do and its impact and purpose in their environment (Dhingra et al, 2021). In August 2019, months before the pandemic unleashed, more than 180 entrepreneurial leaders signed an agreement on corporate purposes. This agreement's main objective is to promote the change of a business model, based on the financial and operational interest of shareholders, to one focused on solving environmental and social risks at the service of all key audiences: consumers, employees, suppliers, communities, and shareholders. This is known as stakeholder capitalism, a business management model which became popular in the 1950s and 1960s, and seems to have a lot of buzz these days (Sundheim y Starr, 2020). Stakeholder capitalism is one of the tools that organizations can use to maintain relevant, committed, and connected with their internal and external audiences. On another matter, recruitment and retention of employees are not just about salary, although this plays an important role in the motivation of workers. Non-monetary rewards, that is to say, intangibles, present in companies with a relatively stable workforce and those that emphasize customer service, loyalty, and cooperation among employees (Gómez et al, 2016), seem to be more relevant each day. Many workers now seek flexibility in their schedule and workplace, a good work environment, challenging, interesting and attractive tasks, as well as elements like feedback and constant support from their supervisors. During these last few months, the United States has identified a phenomenon known as “The Great Resignation” which refers to the massive exodus of employees for various reasons. According to a US analysis, resignation rates are higher among employees in the middle of their professional careers in the health and tech industries (Cook, 2021). This situation demands organization leaders to adjust certain aspects of corporate cultures. Work satisfaction translates in higher resignation rates, thus, a loss of valuable talent and a higher cost of recruitment due to rotation of personnel. This level of work non-satisfaction is not only present in young employees. After the pandemic, a third of employees of all generations and seniority levels assured they were open to labor changes (Debevoise, 2021). In another study carried out in the United States, about 1,000 employees were surveyed in more than 15 industries, and the results showed that 40% of employees have thought about changing careers in the last 12 months. About 63% of those interviewed consider they have an inefficient manager and are thinking about leaving their current jobs. (Downes, 2021). During the pandemic, many companies dedicated themselves to innovate, trying new ways to provide greater attention to their workers, and offering a better service to customers and employees. For example, some of them increased their support and production of medical equipment, while others accelerated their investigation for a vaccine. Certain companies showed their capacity to adapt to new realities and seek progress, become more agile, take care and oversee their consumers and employees. Even some of them continue to maximize and seize opportunities. The talent and motivation of the workforce, an innovating corporate culture, individual expertise, and the use of technology and artificial intelligence are all important sources of value for organizations. According to a report published in 2021, companies exercise more trust and ethics than governments, mass media, and NGOs (Edelman, 2021). Business organizations outbid the ranking in key aspects such as economic growth, employment generation, health and security in the pandemic, quality of information, and equality. The study shows that at least 8 out of 10 employees expect their company to act towards social problems, such as the growing distrust in vaccination (84%), climate change (81%), and automatization (79%). There are new expectations for mid-level leaders, not only for senior partners or high-level ones. In previous years, leaders were thought to be practically inaccessible for employees, however today, they must cohabit with employees, and as the board of directors, they must be involved in corporate purposes plans. The traditional organizational structures have been removed. Companies are becoming more human, inspiring, collaborating, and creating experiences with purpose and enjoyment for their audiences (Komm et al, 2021). Companies need to implement more frequent communication, new habits, and behaviors that can improve wellness in the workplace: trust, transparency and allowing employees to participate in decision-making processes, but without transferring all responsibility to them. Another example is working parents that want and need solutions for the care of their children while they are away. Post COVID, many leaders started to focus much more on the wellness of their team. Employees today seek a better balance between their personal life and professional one, with shorter commutes, mental health resources, and overall happiness. It is an opportunity for CEOs to create a sustainable work environment, diverse and inclusive, increase employee retention, build loyal customers and fill the world with a lot more humility. Sustainability keeps being a key priority for consumers and CEOs. Today’s leadership starts with social responsibility. CEOs must understand that if the public sees them as a moral compass for credibility and authenticity, they must act that way. The public wants to see them talk about facts and lead by example. Leaders are evaluated not only through achieving their business objectives but also for their business ethics. If a leader practices trust, honesty, and empathy in their day-to-day activities, both professional and personal ones, those same traits will naturally show up in their teams; thus, talent retention will increase. However, it takes time, these processes are not completed in a day, a lot of work must be done, back-office and on-site, a continuous work that never really finishes. Juan Andres Miralles is a lawyer from Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela), currently pursuing his Master's Degree in Business Administration at Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA). He works in private legal practice and is co-editor of The Explorer. You can find him on Linkedin at Juan Andres Miralles Quintero and on Twitter at @JuanMiralles96. Isabella Miralles is a social communicator from Universidad Catolica Andres Bello (Caracas, Venezuela), as well as an advisor of strategic and corporate communications. You can find her on Twitter at @isaMiralles, she also writes on Medium at isaMiralles. Notes and references: Cook, I. (2021, 15 de septiembre). Who Is Driving the Great Resignation?. Harvard Business Review. https://hbr.org/2021/09/who-is-driving-the-great-resignation Debevoise, N.D. (2021, 30 de junio). How CEOs Can Keep Their Best People Through The Great Resignation. Forbes. https://www.forbes.com/sites/nelldebevoise/2021/07/30/how-ceos-can-keep-their-best-people-through-the-great-resignation/?sh=28c78d3b6077 Dhingra, N., Samo, A., Schaninger, B. y Schrimper, M. (2021, 5 de abril). Help your employees find purpose—or watch them leave. McKinsey Insights. https://www.mckinsey.com/business-functions/organization/our-insights/help-your-employees-find-purpose-or-watch-them-leave Downes, S. (2021, 22 de septiembre). Why Workers Are Ready to Quit--and How to Get Them to Stay, According to a New Survey. Inc. https://www.inc.com/sophie-downes/employee-stress-mental-health-great-resignation-talkspace-survey.html Edelman, R. (2021, 28 de julio). The Empowered Employee. Edelman. https://www.edelman.com/insights/empowered-employee-6-am-richard-edelman?%20utm_campaign=6am&utm_source=linkedin&utm_medium=organic+social&utm_content=16275%2012932 Gómez-Mejía, L., Balkin, D.B., y Cardy, R.L. (2016). Managing Human Resources. 8th Edition, Pearson. Komm, A., Pollner, F., Schaninger, B. y Sikka, S. (2021, 12 de marzo). The new possible: How HR can help build the organization of the future. McKinsey Insights. https://www.mckinsey.com/business-functions/organization/our-insights/the-new-possible-how-hr-can-help-build-the-organization-of-the-future Sundheim, D. y Starr, K. (2020, 22 de enero). Making Stakeholder Capitalism a Reality. Harvard Business Review. https://hbr.org/2020/01/making-stakeholder-capitalism-a-reality

La importancia de las consecuencias

La importancia de las consecuencias

Los dirigentes políticos en Venezuela tienen el privilegio de quedarse con sus trabajos cuando toman decisiones abismales a diferencia de la mayoría de los venezolanos. El domingo fui a votar ya pasado el mediodía. Fue una experiencia inusual, a pesar de que no he tenido la oportunidad de votar muchas veces, siempre acompañé a mi familia desde temprano. La noche anterior se planeaba el horario, desayunábamos temprano, salíamos con ropa cómoda y colores claros para evitar pasar tanto calor. Nos llevábamos botellas de agua y algo de comer para aguantar el hambre en las largas colas de las mesas electorales. Nada fue igual este domingo. No amanecí en mi casa, no cuadré nada con mi familia, no pensé en la ropa, no llevé agua ni comida y al final no hubo consecuencia alguna por mis decisiones. Llegué a mi centro de votación y había poca gente. Solamente tuve a seis personas por delante y el cuaderno electoral de mi mesa estaba considerablemente vacío. Para la gran mayoría de nosotros, nada de eso fue sorprendente. Sabíamos que la abstención sería alta. Sabíamos que no podíamos esperar mucho. Pero aun así estuve increíblemente ansioso. Ansioso, no porque sabía que el PSUV conquistaría la gran mayoría de las gobernaciones, sino por pensar en cómo la oposición había vuelto a desperdiciar otra oportunidad. Ansioso sabiendo que lo más probable era que las dirigencias de los distintos partidos políticos derrotados no aprenderían nada y encima no pagarían ningún precio por sus errores. Pues ya es martes, y seguimos sin consecuencias. Es cierto que este fracaso es, en gran medida, culpa de todos los dirigentes de la oposición y de una serie de factores complejos. Pero vale la pena considerar algunos casos particulares que quizás deban cargar con más responsabilidad que otros. Algunos casos que, ya a estas alturas, deben ir quitándose del camino pues se han vuelto parte del problema. Vamos con el más fácil primero. Tomás Guanipa En septiembre, escribí sobre el mal mes que había tenido la oposición. Escribí en general sobre el desastre del mensaje público en cuanto a la participación en las elecciones. Los dirigentes habían declarado que no era posible ir a los comicios bajo las condiciones actuales, pero luego de un par de tragos en México junto al régimen y la delegación de Noruega salieron anunciando que habían llegado a la decisión de participar. Pero incluso llenaron ese mensaje, que debió haber sido claro, de señales mixtas. El 31 de agosto, Tomás Guanipa subió una publicación a su cuenta personal de Instagram donde anuncia que la oposición ha decidido participar en las elecciones, pero declara que las mismas no serán justas. Está bien que Guanipa señale la realidad del asunto, pero nunca en su publicación habla sobre la posibilidad de ganar. Ni siquiera dice que ganar será difícil, no, parece que ni considera la posibilidad. Con esa actitud, ¿Cómo es posible esperar que la gente vaya a las urnas? El sentimiento abstencionista era conocido y es fácil de entenderlo. Fue bien documentado a lo largo de la campaña electoral que la gente estaba cansada de los mensajes mixtos. La oposición no se hizo favores. Pero luego vino la gran idiotez. Como si no había hecho suficiente, Tomás Guanipa decidió bañar en gasolina el incendio comunicacional que tenía montado al anunciar su candidatura a la Alcaldía de Libertador. Guanipa pasó dos años viviendo en el extranjero y decidió que él debía ser el candidato. Lo decidió él ya que, como es típico, no hubo elecciones primarias para decidir el candidato. Por ende, Roberto Patiño tuvo que dejar a un lado sus aspiraciones para que uno de los hombres menos populares de la oposición se subiera como el candidato de la Unidad. Guanipa asumió esta responsabilidad, y el abandono de Patiño, con la clase y gracia por la cual se le conoce. Mentira, le dijo a El Estímulo lo siguiente: “Antes de que llegara al país, había –prácticamente con todos los actores políticos que estaban aspirando la Alcaldía Libertador– una solicitud para que yo regresara y asumiera esa candidatura. En todas las encuestadoras, no las que maquillan en la calle, y los comentarios en reuniones privadas y públicas había unos resultados que fueron muy claros en términos de tres componentes: el primero, nivel de conocimiento; segundo, el nivel de apoyo de la población opositora; y tercero, yo diría el más importante: quién estaba en mejores condiciones para ganarle a Nicolas Maduro ese proceso electoral. No hay un solo precandidato que se haya retirado y que no haya reconocido privadamente esa realidad. De hecho, el día antes de que se generara todo ese ruido por el tweet que puso un compañero, él había estado en mi oficina, aquí en esta misma sede del partido, para decirme que él reconocía que en todos los sondeos de opinión que se habían hecho la opción la tenía yo, que el candidato debía ser yo.” Cuando el periodista le preguntó si aquel “compañero” era Roberto Patiño, Guanipa contestó: Yo no voy hablar de nombres, pero es clarísimo que estuvo aquí en mi oficina. Él me vino a decir: “Estoy convencido de que el candidato debes ser tú”. Vamos a darle a Guanipa el beneficio de la duda y presumir que todos clamaban por su retorno suplicando cada noche frente a altares que tienen de él. Veamos entonces, qué salió de todo esto. Mm, una completa sorpresa. Nadie se lo esperaba. Tomás Guanipa ni siquiera fue el candidato de oposición más popular, esa distinción quedó para Antonio Ecarri que superó a Guanipa por unos 25 mil votos. Si sumamos los resultados de Guanipa con los de los otros 8 candidatos que perdieron igual nos faltarían unos 100 mil votos para alcanzar a Carmen Meléndez. No estoy diciendo que Roberto Patiño hubiese ganado, pero por lo menos hubiese tenido la experiencia de una campaña política importante. Experiencia que además le daría reconocimiento necesario para poder seguir avanzando en su carrera. La carrera de Guanipa está lista, o por lo menos debería estarlo. Tomó una terrible decisión, fue humillado de forma clara y predecible. Tomás Guanipa debe renunciar a su cargo de Secretario General de Primero Justicia. No hay de otra. Claramente no es lo suficientemente competente para llevar a su partido a una victoria, entonces es hora de que sea reemplazado. Guanipa ha estado en la dirigencia de Primero Justicia desde 2004, y ha sido Secretario General desde que Carlos Ocariz renunció al puesto para medirse por la Alcaldía de Sucre en 2007. Van catorce años desde aquel momento. Primero Justicia está estancado y seguirá estancado mientras Guanipa siga en la cabeza de la organización. David Uzcátegui Bueno, por lo menos estuvo más cerca de ganar que Guanipa. Creo que es el único positivo que le podemos sacar a la participación de David Uzcátegui en las elecciones. Unos días previos a las regionales publiqué un artículo hablando un poco sobre como Uzcátegui no tiene que medirse ante sus oponentes por la fuerza de sus propuestas, solamente debía ser el candidato de “oposición”. Eso se le complicó un poco cuando Carlos Ocariz fue nombrado el candidato de la Unidad pero ya Uzcátegui tenía un plan para encargarse de eso. Gracias a su naciente partido político, Fuerza Vecinal, y una cantidad verdaderamente absurda de dinero, Uzcátegui logró su cometido de superar a Ocariz. No por el contenido de su propuesta, sino por nombrar candidaturas rivales en 17 de los 21 municipios de Miranda. Candidaturas que solamente fueron propuestas para tener poder de negociación ante la Unidad. Al final, Fuerza Vecinal dejó de apoyar a algunos de estos candidatos a cambio de que Ocariz renunciara a sus aspiraciones a la gobernación. Es difícil crear algo nuevo. Es más difícil proponer el cambio que solamente quejarse de las circunstancias. Por eso, Fuerza Vecinal debería tener algo de mi simpatía. Pero no lo tienen, porque no es algo nuevo. Es solamente una nueva capa de pintura sobre un chasis oxidado. Unas flores lindas para decorar un balcón que se está derrumbando. La composición central de Fuerza Vecinal, sus fundadores y dirigentes, vienen de la Unidad y traen consigo los peores elementos de la política partidista, como bien quedó demostrado en aquella debacle por Miranda. La última vez que David Uzcátegui ganó una elección general fue en el año 2005 para desempeñar el cargo de Concejal del Municipio Baruta. Su última victoria electoral fue para ser Concejal hace 16 años y Uzcátegui consideró que el próximo paso era gobernador de Miranda. Como dije hace unos días, este hombre claramente vive en otro planeta. Pero Luis, Uzcátegui ganó las primarias de la MUD para ser el candidato a la Alcaldía de Baruta. No pudo participar en las elecciones por ser inhabilitado, hay que ser justos con él. El punto es que al final no fue alcalde, ni siquiera fue electo. ¿Qué experiencia gerencial política tiene para ser gobernador de Miranda? El resultado es el mismo, su último triunfo fue hace 16 años y volvió ahora a complicar las elecciones con sus juegos ridículos y perder igual. Ojalá, Uzcátegui entienda que es hora de quitarse del camino para dar paso a mejores opciones, pero ahora que tiene su propio partido no veo esto ocurriendo. Renovación general Lo anterior sobre Guanipa y Uzcátegui no les aplica solamente a ellos, esto va con el resto de la dirigencia opositora que lleva años estancada. Esto lo sabemos todos, sabemos que la renovación es necesaria pero los dirigentes no escuchan. El Presidente de Voluntad Popular, Leopoldo López, no vive en Venezuela. Pasó los primeros cinco años de la existencia del partido siendo su Encargado y ha sido Presidente desde entonces. Freddy Guevara, el actual Encargado Nacional, va para 8 años en el puesto. María Corina Machado pronto cumplirá 10 años como Coordinadora Político Nacional de Vente Venezuela. Es la única persona que ha ocupado dicho cargo en toda la existencia del partido. Primero Justicia es probablemente el más absurdo, Tomás Guanipa pronto alcanzará los 18 años en la dirigencia, 14 de ellos como Secretario General. Mientras que Julio Borges, quien no vive en el país, lleva 21 años ejerciendo el cargo de Coordinador Nacional. Fuerza Vecinal proclama en el pie de su página web que ellos son el partido de la innovación, pero ya los vimos jugando el mismo juego de siempre. No espero mucho en los años que vienen. Después de que los resultados del domingo fueron anunciados, Tomás Guanipa publicó un hilo de tweets donde dice entender lo que implican los resultados, específicamente lo que implica la alta abstención. Casi al final, Guanipa dice que el principal reto ahora es la renovación de liderazgos. Pero esto es algo que él le dijo a El Estímulo el 4 de octubre, entonces no sé qué esperar. Más que instituciones, los partidos políticos venezolanos parecen ser vehículos para sus fundadores y dirigentes. Vehículos para que opten por el poder a título personal. Es hora de que esa actitud cambie y es hora de que las caras cambien también. Luis Gonzalez es un abogado graduado en la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela), actualmente ejerce el derecho en el sector privado y es fundador y co-editor de The Explorer. Puedes encontrarlo en Twitter en @lagm96.

Los tiempos difíciles y sus hombres mediocres

Los tiempos difíciles y sus hombres mediocres

Gracias a las dificultades, las condiciones en Venezuela son perfectas para que germine la mediocridad política. Otra ronda de elecciones en Venezuela y, con ella, otra ronda de candidatos vacíos buscando beneficiarse a sí mismos a costa de los demás. La existencia del PSUV ha permitido que sobrevivan políticos en Venezuela que no durarían un día en cualquier otro país. Políticos que solo llegan a ser candidatos gracias a que la oposición resuelve todo por acuerdos internos, lejos de la mirada e intervención del público. Las condiciones en nuestro país han asegurado que nuestros políticos, analistas e “intelectuales” estén patéticamente preparados para un futuro sin dictadura. Las elecciones del 21 de noviembre, el más reciente ejemplo de esta catástrofe, verán la elección de 3.082 cargos, pero aquí solamente me enfocaré en la campaña por la gobernación del Estado Miranda, siendo este el estado donde resido actualmente y cuya campaña ha sido fácilmente la más polémica. Las candidaturas a Miranda Para la gobernación de Miranda había cinco candidatos inscritos al comenzar la campaña: Héctor Rodríguez, actual gobernador y candidato a la reelección por medio del PSUV y representante del Gran Polo Patriótico, Carlos Ocariz por la Mesa de la Unidad Democrática, David Uzcátegui por Fuerza Vecinal, Juan Carlos Alvarado por Alianza Democrática y Carlos Ojeda Falcón por el Partido Comunista de Venezuela y la Alternativa Popular Revolucionaria. De la existente gestión de Héctor Rodríguez queda claro que no le interesa verdaderamente lo que sucede en Miranda ni tiene la intención de arreglar sus problemas. Aunque parezca broma, Rodríguez abrió su campaña el pasado 28 de octubre con las siguientes palabras: “El amor de verdad se pone a prueba en las dificultades. Cuando las cosas se ponen difíciles, en una casa, en un hogar, en una familia. Cuando llega la enfermedad, cuando no alcanzan los recursos, cuando la cosa se pone dura, es cuando se pone a prueba el amor verdadero”. Si no votas por Héctor Rodríguez entonces eso significa que no amas Miranda. Sabemos que de Héctor Rodríguez no podemos esperar nada, pero más allá de él tenemos a dos candidatos que se han llevado casi toda la atención pública: Carlos Ocariz y David Uzcátegui. ¿Cómo olvidar el show inicial de las encuestas y los acuerdos en un block de notas que de seguro redactaron una noche en una tasca en Chacao? Al parecer los dos aspirantes acordaron medirse en cuatro encuestas de 12 preguntas cada una, el ganador de 7 o más preguntas se quedaría con la candidatura de la Unidad en Miranda. Llegó el día de los resultados y ambos Ocariz y Uzcátegui declararon su victoria, pero como Crónica Uno bien señaló en el momento, ninguno mostró los resultados. Carlos Ocariz Ya el tiempo ha pasado y ambos siguen insistiendo que son la opción más popular. El día 4 de noviembre Carlos Ocariz organizó una rueda de prensa, además de publicar un video, donde se dedicó exclusivamente a decir que él estaba ganando las encuestas y David Uzcátegui debía renunciar a su candidatura debido a que si no lo hace solo estaría dividiendo a los votantes. Es aquí donde radicó el corazón de la campaña de Ocariz, “Héctor Rodríguez es chavista, David Uzcátegui es un divisor, voten por mi.” Eso es todo. El hombre no tiene nada que ofrecer, nada. ¿Pero acusar a Carlos Ocariz de ser una caja vacía sin contenido es fácil, demostrarlo es otro tema, no? No, demostrarlo es bastante fácil también. Ignoremos, aunque quizás sea imposible, los terribles camiones que la Unidad contrató para asegurar la victoria de Héctor Rodríguez al espantar votantes recorriendo las calles con música a todo volumen en vez de presentar las propuestas del candidato. Veamos entonces, si podemos encontrar sus propuestas en la cuenta de twitter de Carlos Ocariz. Desde que la campaña inició formalmente el pasado 28 de octubre hasta el 9 de noviembre, Ocariz había publicado 67 tuits y retuits. De aquellos 67, solamente 2 son sobre sus “propuestas claras” mientras que 18 de ellos son sobre David Uzcátegui. O más bien, sobre como David Uzcátegui es Nicolás Maduro porque para Ocariz solo existe un candidato bueno y ese es él. Es completamente cierto que mientras más candidatos populares haya más difícil será vencer al candidato del PSUV pero una buena estrategia política no implica un buen gobernante. Imaginen por un segundo que no existe el PSUV y los únicos candidatos son Carlos Ocariz y David Uzcátegui. ¿Cómo haría Ocariz para hacer campaña? ¿Imaginen a un Ocariz sin el as asegurado de poder decir que su oponente es chavista? ¿Qué haría si no puede decir que Uzcátegui es un divisor? ¿De qué llenaría sus discursos? Carlos Ocariz no se enfrentaba a Héctor Rodríguez por la calidad y posibilidad de sus propuestas, se enfrentaba a él con la facilidad de simplemente llamarlo chavista. Ocariz tampoco enfrentaba a Uzcátegui sobre la base de propuestas y contenido, solamente lo llamó divisor. Entonces, ¿cuáles fueron las propuestas de Carlos Ocariz? Bueno, ha hablado sobre la expansión de su Plan de Becas, pero ¿qué pasa si no conozco el plan? ¿Dónde reviso para conocer más? Lo lógico sería que en su página web de campaña haya una explicación detallada del programa, cómo se financia y sus etapas. Pero no, lo único que hay es un formulario para inscribirse en dicho plan, sin más información de cómo funciona. Ocariz fue candidato, lo correcto es que sus propuestas e ideas sean claras y fáciles de encontrar y entender. Uno no debería tener que estar pasando horas para conseguirle una respuesta simple a la pregunta “¿Qué propone Carlos Ocariz?” Es responsabilidad suya atraer a los votantes, conocer su plataforma no debería ser una tarea de investigación. Pero luego llegó el jueves 11 de noviembre y Carlos Ocariz culminó su campaña de la mejor manera posible: renunció a su candidatura. Pasó todo octubre declarándose el candidato más popular y luego va y deja a Miranda en las manos de lo que, según él, es la opción menos deseada ¿qué sentido tiene eso? Peor, quizás, son todos los comentaristas políticos, analistas, periodistas y académicos que llenaron las redes sociales el jueves y viernes pretendiendo que Carlos Ocariz realizó un sacrificio personal al renunciar a su candidatura, alabándolo por su “sentido común”. El anterior vínculo es sobre un artículo de Elías Pino Iturrieta que ejemplifica esta mentalidad. En el escrito, Iturrieta osa decir que “la retirada ha sido una lección de templanza y sosiego que no debe pasar inadvertida en tiempos de declive, negociados, complicidad y mediocridad.” La retirada de Ocariz fue, literalmente, un acto de complicidad en negociaciones políticas tras bambalinas. Es un acto que, en general, logra representar la epítome de la mediocridad política venezolana. Me atrevería a decir que Iturrieta y los demás miembros de la clase política venezolana están siendo deshonestos con el público. No creo que ellos genuinamente crean las palabras que escriben y dicen. Ellos dicen lo que se espera de ellos, las palabras que el resto de los miembros de su clase esperan ver y oír, pero no lo que ellos realmente opinan. Es performativo, no es real. Pretenden que la retirada es un sacrificio porque eso es lo que deben pretender para beneficiar a la oposición y por ende beneficiarse ellos mismos, sentados cómodamente en sus posiciones de miembros respetados de la sociedad, engañando al público para no ser excluidos por sus amigos y conocidos que esperan su lealtad. Carlos Ocariz no hizo ningún sacrificio, los sacrificios implican decisiones propias y esto no fue una decisión propia aunque muchos traten de venderlo como tal. Cuando Ocariz renunció a su candidatura Fuerza Vecinal dejó de apoyar a candidatos que ellos nominaron y pasaron a darle apoyo a candidatos de la Unidad como Tomás Guanipa en Caracas, aunque Antonio Ecarri y Nicmer Evans negaron aquellos reportajes. Es cierto que Ocariz se pudo haber quedado, ignorando los acuerdos hechos entre los partidos de la oposición, pero él sabe que lo montaron en su pedestal y así como lo montan lo pueden bajar. Imagino que si se hubiese quedado hubiese perdido acceso a todos los fondos que la Unidad puso a su disposición. Durante su discurso de renuncia, Ocariz volvió a insistir que él es la opción más popular, lo que me parece una clara punta dirigida hacia aquellos altos niveles del poder en la Unidad que lo obligaron a declinar. Esto último se lo puedo respetar, la constancia en asegurar que él era el mejor y que no está muy de acuerdo con las decisiones que tomaron los que controlan su destino. Entonces, veamos ahora qué ofrece el candidato “favorito” de la oposición. David Uzcátegui David Uzcátegui optó por representar a Fuerza Vecinal en las elecciones, tras su intento fallido de ser el candidato de la Unidad. A diferencia de lo que pasa con Ocariz, las propuestas de Uzcátegui son mucho más fáciles de encontrar. En una entrevista con Crónica Uno, Uzcátegui presenta algunas de sus propuestas para Miranda: “Aquí no estamos prometiendo nada nuevo, queremos extrapolar las gestiones exitosas de Baruta, Chacao y El Hatillo al resto de Miranda. En primer lugar queremos la construcción de pozos en Miranda para que la gente tenga agua por tubería las 24 horas; en segundo lugar un sistema de salud de primer mundo como se tiene en Chacao y en Baruta; tercero es la entrega de certificados de construcción para que la gente arregle sus viviendas; en cuarto lugar el plan hambre cero con un subsidio de seis meses y la formación de un oficio y cuando la persona esté formada se le da un crédito para una microempresa; quinto es el tema de la educación, tendremos una de excelente nivel; y sexto el tema del empleo, darle la confianza a los inversionistas para rescatar el parque industrial.” Primero, vale la pena agradecer que haya hecho el mínimo esfuerzo en presentar sus ideas, sin embargo, podemos ver que no hay mucho detalle en su respuesta. Aquí uno se imaginaría que el periodista de Crónica Uno le hubiese preguntado: ¿y cómo planeas volver estas propuestas una realidad? ¿Con qué dinero? ¿Bajo qué esquema de tiempo? Pero no, no se le cuestionó nada, probablemente porque las preguntas estaban pre-aprobadas por el candidato y su campaña y quizás Crónica Uno tema que humillar a Uzcátegui implicaría que perderían acceso a entrevistarlo nuevamente. Quien sabe, quizás Uzcátegui no hubiese contestado si se le preguntaba por el dinero, considerando aquel intercambio con Román Lozinski el pasado 21 de octubre. Entonces lo haré yo. “Sistema de salud de primer mundo como se tiene en Chacao y en Baruta”. David Uzcátegui debe vivir en otro planeta. No creo razonable exigir que la situación en Baruta y Chacao se equipare a aquella en Montreal, pero pretender que la salud pública de aquellos municipios es de “primer mundo” es un insulto a la situación a la que se enfrentan aquellos que dependen de dichos sistemas. ¿Cómo planea David Uzcátegui que se logre un sistema de salud pública en Miranda del cual la población pueda depender? No hay respuesta. Los pozos de agua profunda son una buena idea, y ya en Baruta se han construido varios bajo el plan de Uzcátegui, pero las dudas sobre las finanzas requeridas para tal proyecto se mantienen, igual que los plazos y las ubicaciones de dichos pozos. No pido que David Uzcátegui resuelva todos los problemas del estado de forma milagrosa pero sería bueno ver propuestas serias y posibles. Esto es algo que Uzcátegui puede hacer sin duda alguna, vean por ejemplo la entrega de certificados de construcción. Los certificados de construcción y los permisos de remodelación son algunas de las barreras legales que se oponen a la mejoría de la vida de los ciudadanos, removerlas o facilitar la obtención de estos permisos puede resultar en beneficios reales y tangibles aunque no sea una propuesta hiper atractiva que atraiga todos los titulares. Al final del día, Uzcátegui ha quedado beneficiado por las negociaciones políticas que plagan a Venezuela. Negociaciones entre distintos partidos que dejan claro lo poco serias que son estas organizaciones y que una preocupante porción de los políticos de oposición hace esto por ellos mismos y no por la gente que supuestamente quieren representar. ¿Por qué Fuerza Vecinal lanzó tantas candidaturas que al final no apoyaron? Fue pura palanca, fue solamente para llenar el tablero de fichas y poder usarlas luego como poder de negociación. Eso fue lo que vimos el 11 de noviembre. Mientras los David Uzcátegui y los Tomás Guanipa de Venezuela estén liderando los movimientos políticos, las cosas estarán bien difíciles. Está pasada la hora de que gente como ellos se quiten del camino y abran paso para aquellos que sí quieren cambio. Al final del día, mientras ellos sigan jugando sus juegos, serán los venezolanos comunes y corrientes los que pagarán el precio. Por los momentos, estamos condenados a la mediocridad fatal. Luis Gonzalez es un abogado graduado en la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela), actualmente ejerce el derecho en el sector privado y es fundador y co-editor de The Explorer. Puedes encontrarlo en Twitter en @lagm96.

Un mes turbulento para la oposición

Un mes turbulento para la oposición

Septiembre ha sido verdaderamente un mes atroz para la oposición venezolana, a tan pocos meses de unas elecciones de gobernadores y alcaldes y en medio de un proceso de negociación política, la oposición continúa dando una imagen fracturada que solo parece complicarse. Los activos extranjeros y las discusiones en México El pasado 6 de septiembre de 2021, la Superintendencia de Sociedades de Colombia anunció que tomarían control de las actividades comerciales de la productora de fertilizantes Monómeros Colombo Venezolanos, S.A., empresa constituida en Colombia, subsidiaria de Pequiven y por ende bajo el control del Estado Venezolano. El político opositor Juan Guaidó declaró que no hay nada de qué preocuparse, los activos de Venezuela en el extranjero están protegidos por “aliados”, haciendo referencia a Colombia y los Estados Unidos. La semana pasada, el 13 de septiembre, se filtró una carta emanada de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento de Tesorería de los Estados Unidos en la cual se indica que la OFAC contemplará permitir la venta de las acciones de CITGO el año que viene cuando finalice el mandato del “gobierno interino”, algo que se encuentra en contraposición a los comentarios anteriores de Guaidó. Todo esto generó una nueva crisis con la que debe lidiar el régimen de Nicolás Maduro y la oposición venezolana. Por un lado, Maduro ve a Monómeros alejarse más de su control y teme la pérdida de CITGO, mientras que la oposición termina tropezándose sobre si misma y se encuentra ante el mismo riesgo de perder CITGO y quizás el apoyo de EE.UU. Nada de esto ha ayudado a mejorar la imagen de la oposición venezolana que viene de un mes muy duro y probablemente solo puede esperar mayores dificultades. El gobierno de Maduro respondió por medio de un comunicado oficial en el cual denuncian a la oposición de no mantener sus promesas acordadas el 13 de agosto en México por medio de un memorando de entendimiento donde, entre otras cosas, se acordó la defensa de los activos de la nación. Por su parte, los dos partidos políticos con mayor influencia en la oposición, Voluntad Popular y Primero Justicia, emitieron sus propios comunicados sobre la situación de Monómeros en los cuales no pudieron evitar pelearse públicamente. Voluntad Popular declaró su agradecimiento con el gobierno de Colombia por su intervención de Monómeros, y dejaron claro su apoyo a la postura pública de Juan Guaidó quien militó en Voluntad Popular antes de “renunciar” al partido en enero de 2020 como mera formalidad política. Del otro lado, Primero Justicia indicó que ellos no están de acuerdo con ejercer funciones de control sobre los activos de Venezuela en el extranjero, anunciando también que dicha responsabilidad “ha sido cuestionada por todos los partidos de la Unidad; exceptuando el partido político Voluntad Popular donde milita Juan Guaidó…”. No soy de aquellos que creen que los partidos de la Unidad deben mentir para verse “unidos”, y tampoco es lo que quiero, los líderes de estos partidos tomaron la responsabilidad de construir la unidad y estos sucesos son más prueba de que aún parece faltar bastante para alcanzar el más básico objetivo del compromiso que han asumido. Las elecciones de noviembre Todo esto sucede mientras la oposición se enfrenta a elecciones en noviembre de este año y aquí el desastre es verdaderamente multifacético. Primero, parece obvio que si hay elecciones de gobernadores y alcaldes a unos meses del comienzo de un proceso de negociación político entonces dichas elecciones serán parte de la negociación. Quizás estoy equivocado al pensar que eso sería un punto importante a discutir pero bueno, esto podría excusarse diciendo que las negociaciones no son unilaterales y por ello se requiere que la contraparte también quiera negociar el mismo punto y quizás el chavismo simplemente se opuso. Por esa ausencia de discusión sobre las elecciones aún no quedaba claro al principio de septiembre si la Unidad se iba a medir en la contienda. Ya en agosto se sabía que los partidos de la llamada “Alianza Democrática” estarían participando. Aunque la Alianza carga con grandes dudas considerando que integrantes como Acción Democrática fueron intervenidos por el Tribunal Supremo de Justicia y la Asamblea Nacional Constituyente a mediados del año pasado, situación que persiste a este día. A modo de anécdota, este Acción Democrática intervenido por el TSJ y la ANC recientemente pasó a ocupar la casilla del tarjetón electoral que una vez ocupó la Mesa de la Unidad Democrática en algo que parece sacado de una tragedia griega. Del lado de la Unidad, hay dos controversias que valen la pena mencionar y que se podían resolver de la misma forma. Primero: la contienda entre Carlos Ocariz y David Uzcátegui por la candidatura unitaria a la gobernación de Miranda, y; segundo: la situación de la candidatura a la Alcaldía del Municipio Libertador. Según las declaraciones que dieron ambos Ocariz y Uzcátegui en torno a este conflicto, los políticos habían acordado llevar a cabo cuatro encuestas presentando 12 preguntas al electorado mirandino, el ganador en 7 o más preguntas sería el candidato de la Unidad, suena sencillo. El resultado fue que ambos declararon victoria y ninguno mostró los números. Hasta el día en que se escribe esto, aún no se ha resuelto este problema. La situación en Libertador es quizás más interesante. Roberto Patiño, militante de Primero Justicia y trabajador social por medio de las organizaciones Caracas Mi Convive y Alimenta la Solidaridad, anunció sus aspiraciones a la Alcaldía del Municipio Libertador el pasado mes de agosto con lo cual comenzó formalmente su campaña política como precandidato. Patiño gozó de clara popularidad en Caracas, algo que se evidenció de sus múltiples recorridos por las calles de las urbanizaciones y barrios de la ciudad. Pero sus aspiraciones fueron cortadas (de forma pública) el pasado 11 de septiembre cuando la Unidad anunció a Tomás Guanipa, cofundador y actual Secretario General del partido Primero Justicia, como el candidato unitario a la Alcaldía de Libertador quien tendrá que medirse ante la candidata del PSUV Carmen Meléndez, Ministra de Interior y Justicia y encargada de la Operación Gran Cacique Indio Guaicaipuro en la Cota 905. De inmediato fue visible el descontento. Quizás lo más grave de ambos conflictos es que hubiesen sido evitados de una forma: elecciones primarias. ¿Por qué no hubo primarias? El politólogo Nicmer Evans había asomado la idea en julio de este año, pero al final no se llevaron a cabo elecciones primarias generales entre los partidos de la oposición. Hubo primarias de Acción Democrática, Primero Justicia, Voluntad Popular y Un Nuevo Tiempo en seis municipios del Estado Zulia el pasado 19 de septiembre. ¿Pero por qué no Miranda, Caracas o el resto del país? El PSUV tuvo primarias, pero la llamada Unidad Democrática no. Ciertamente las elecciones primarias abiertas del PSUV contaron con problemas e irregularidades, como la violencia e intimidación denunciada por la Comuna El Maizal en el Municipio Simón Planas en el Estado Lara, pero por lo menos pueden decir que las tuvieron. ¿Qué teme la oposición? O más bien, ¿qué teme el liderazgo? Sea cual sea la respuesta, esto solo los hace más débiles. Lo que queda de mes Todo esto y el mes aún no concluye. Queda una segunda ronda de discusiones en México que comenzó el pasado sábado 25 de septiembre, tras un retraso ocurrido el viernes, y cuyo primer punto a discutir es el “Respeto del Estado Constitucional de Derecho”, algo que sin duda hay que debatir pero que no veo progresando muy bien debido a que el texto de la Constitución no favorece mucho a ninguno de los dos “gobiernos” presentes. Ha sido un mes rudo sin duda para los políticos de oposición, pero más allá de eso ha sido difícil para los ciudadanos venezolanos que deben seguir viendo a una oposición desarmada que, en su estado actual, parece ser un obstáculo más en vez de una solución. Luis Gonzalez es un abogado graduado en la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela), actualmente ejerce el derecho en el sector privado y es fundador y co-editor de The Explorer. Puedes encontrarlo en Twitter en @lagm96.

Sobre la aceptación de medidas extremas

Sobre la aceptación de medidas extremas

El SARS-CoV-2, virus que causa la enfermedad denominada “COVID-19”, ha lanzado al mundo a una catástrofe compartida. Sabemos que cuando el virus comenzó a contagiar a humanos el mundo entero entró en pánico. No sabíamos nada al respecto, China siendo un estado famosamente secretista no era de mucha ayuda, y todos temíamos que el mismo fuese tan mortal que quizás arrasaría con un gran porcentaje de la población mundial. Sabemos ahora que esto no fue, ni será, así. A pesar de ser muy contagiosa y poder resultar en muertes, llevando a aproximadamente 216 millones de contagiados en el mundo y unos 4 millones y medio de fallecimientos según datos de la Organización Mundial de la Salud, no es exactamente el apocalipsis que muchos temían. Ciertamente, para aquellos que fallecieron a causa de la enfermedad, o para los familiares de las víctimas, quizás bien se sienta como el final de sus mundos. Al principio, vimos al mundo cerrarse. Observamos como muchas naciones impusieron medidas rigurosas de restricción sobre las libertades de la población. Incluso, hoy en día, Australia y Nueva Zelanda han vuelto a imponer restricciones extremas, imponiendo multas absurdas a aquellos que osan salir de sus hogares sin contar con una de las excusas aprobadas por el gobierno y obligando a las personas a registrar sus amistades y visitas en un portal web del gobierno local. Muchos apoyaron este tipo de medidas radicales: negocios y escuelas cerradas, tránsito limitado en las calles, toques de queda a partir de cierta hora de la noche, prohibiciones sobre reuniones privadas, etc. Pero siempre existió una minoría que se resistió a tales medidas por diversos motivos… Recientemente, Leoncio Barrios publicó un artículo de opinión en el medio venezolano en línea Efecto Cocuyo titulado “Nueva generación de negacionistas” que trata justamente sobre la resistencia y oposición a las medidas de “seguridad” impuestas por los gobiernos. La pieza es una ridícula generalización que trata de pintar a los que se resisten a los mandamientos gubernamentales como personas que simplemente no creen que el virus existe. Ciertamente existirá un número de personas (quizás elevado) que creen que el virus es meramente una mentira (hasta conozco a una), pero el intento de etiquetar a todos los que disienten de manera tan amplia es que ignora una preocupación central que comparto: es extremadamente preocupante que los gobiernos puedan imponer restricciones graves a las libertades sin enfrentarse a gran resistencia. Entonces, iré paso a paso, comentando lo que me preocupa de este tipo de complacencia. De los errores fácticos Barrios abre la primera sección de su artículo con lo siguiente: “El que los gobiernos fuesen estrictos en las medidas de prevención del virus era imprescindible. No se trataba de democracia o dictadura, sino de poder dar una respuesta sanitaria eficaz, de salvar la economía, la salud de la población.” Que las medidas de prevención radicales hayan sido “imprescindibles” es su opinión, lo que no es mera opinión es la declaración que había que salvar la economía. Ciertamente, hubo un golpe inicial a las economías mundiales e individuales como respuesta de pánico al virus, pero los golpes a los bolsillos (y por ende las neveras) de la gran mayoría no vinieron en diciembre de 2019, ni enero de 2020, vinieron después. El problema aquí es que Barrios ha volteado los hechos y sus consecuencias, presume que las personas sufrieron económicamente por culpa de la enfermedad y no de las restricciones gubernamentales que fueron impuestas sobre el trabajo. Entendiéndose estas restricciones como el cierre de los negocios “no esenciales” y las restricciones sobre el libre tránsito que dificultaron la violación de aquellas primeras restricciones. A modo de ejemplo, consideremos el caso de los Estados Unidos nación que ha mantenido buenos registros públicos en materia económica y de desempleo. El gobernador Mike DeWine de Ohio tomó la decisión de suspender el Arnold Classic el 3 de marzo de 2020 por preocupación sobre el COVID, medida inicial que el Washington Post consideró una guía de respuesta a la crisis en una nota que publicaron el 17 de marzo. El 8 de marzo se anunciaría la decisión de cerrar la primera escuela en Indiana. La Major League Soccer anunció la suspensión de su temporada el 12 de marzo y la Major League Baseball tomó la misma medida el mismo día. El 15 de marzo los Centers for Disease Control (CDC) anunciaron la primera recomendación de evitar reuniones de más de 50 personas. El 13 de marzo el gobernador Brian Kemp de Georgia declaró un estado de emergencia. El 15 de marzo, varios estados incluyendo Illinois y Ohio prohibieron la operación de restaurantes que atienden a clientes en espacios cerrados. El 18 de marzo, California emitió su primera orden de cuarentena a todos en el estado. Desde entonces las restricciones fueron expandiéndose, incluso hoy en día sobreviven muchas. Entonces, ¿cuándo se sufrieron las dificultades económicas? Bueno, Wall Street se enfrentó a algunas dificultades en febrero y marzo, pero la gente común y corriente sintió el impacto cuando quedaron desempleados porque los gobiernos ordenaron a todos a quedarse en casa y a los negocios a cerrar. En abril de 2020, Estados Unidos registró 6 millones de declaraciones de desempleo. Los pagos de seguros de desempleo nacionales alcanzaron los USD 26 mil millones el día 27 de junio de 2020. A lo largo del año pasado, California reportó unos 7 millones de desempleados. Yo soy abogado, yo tengo la suerte y el privilegio de poder trabajar desde mi casa en la computadora con la cual escribo esto. Leoncio Barrios es psicólogo que, según su cuenta de Twitter, atiende consultas por internet. Quizás Barrios ha olvidado que mucha gente no goza de tales privilegios como nosotros. Especialmente, en países como Venezuela. ¿Qué pasa con todos aquellos que tienen que ir a sus trabajos o ser despedidos? ¿Qué pasa con los constructores, carpinteros, taxistas, conserjes, secretarios, mesoneros, asistentes de tiendas y demás que no tienen la opción de quedarse cómodos en casa y vivir así? No creo que a Leoncio Barrios no le importe la gente, creo que simplemente no se le ocurrió pensar en las consecuencias de las medidas que tanto apoya. Es importante señalar que Barrios tampoco parece entender las vacunas contra el COVID-19: “A seis meses de haber comenzado la vacunación contra el covid en el mundo, casi ningún país ha logrado inmunizar al menos al 75 % de la población en riesgo de infección y mientras haya gente sin vacunarse, el virus tendrá donde alojarse y de allí pasar a otra persona vulnerable. Es decir, la epidemia no parará.” El error aquí es creer que las vacunas eliminarán la enfermedad. Sin duda, las vacunas contra el COVID-19 parecen dificultar la contracción del virus, y evitan en gran medida la enfermedad grave, pero no son garantía de eliminación del virus. En vista que Barrios es bastante obediente a las autoridades oficiales, aquí un poco de información al respecto publicada por el CDC. Si la vacuna previniese el contagio de forma total no veríamos situaciones como la de Colorado, donde las infecciones siguen aumentando entre los vacunados. Cuidado, las vacunas sí parecen funcionar, pero su propósito no es aquel que Barrios presume, su propósito es reducir el riesgo de enfermedad grave y muerte. Del hombre de paja y la reverencia a la autoridad A pesar de que el artículo de Barrios trata sobre la efectividad y necesidad de las restricciones extremas de libertades individuales impuestas por los gobiernos mundiales para contener el COVID-19, el título de la pieza (“Nueva generación de negacionistas”) pareciera no tener relevancia alguna con el argumento central, a menos que Barrios vaya a demostrar que los “negacionistas” son aquellos que se oponen a las medidas que él favorece y que supuestamente son muy buenas ideas. Verán, con “negacionistas” Barrios no se refiere a los que disienten de las medidas, no. Barrios se refiere a aquellos que niegan la existencia del virus. A pesar de decir un par de veces que los que se oponen a las restricciones lo hacen por motivos diversos, va y establece la siguiente generalización: “Los grupos o personas que consideran que las medidas de prevención asumidas ante el ataque del SARS-CoV-2 vulneran sus derechos fundamentales, como el de la libre movilización, han protestado. Y su defensa comienza por lo más simple: negar que la epidemia existiera y si existe, que las medidas de prevención que se han tomado sean las adecuadas. Negacionistas se les llama.” Esto es fácilmente lo peor del artículo. Cualquier posible argumento en oposición a sus medidas preferidas es categorizado bajo la etiqueta de “el virus no existe.” El problema con esto es que ignora muchas quejas importantes que presentan serias dudas para la libertad de nuestras sociedades. La primera queja la construí al inicio del presente artículo: la catástrofe económica personal para los menos privilegiados que dependen de sus trabajos presenciales. Barrios menciona que estas medidas extremas son incluso más importantes en países pobres como Venezuela, pero ignora que países como Venezuela son los que más necesitan que su población esté en el trabajo. Pero más allá del argumento económico, ¿debería un gobierno tener tanto poder sobre sus ciudadanos? ¿Deberían los gobernantes poder mandar a cerrar negocios e impedir el libre tránsito porque existe alguna nueva enfermedad? ¿Qué garantiza que este poder no se utilice para el mal? ¿Cómo aseguramos que no se inventen excusas luego para mantener este nivel de control? Hay una sola forma: escepticismo. No le crean ciegamente al gobierno cuando decida restringir sus libertades. No se queden callados ni escondan sus dudas solo porque los “expertos” del Estado han declarado la necesidad de tales decisiones. Dudar de las intenciones y decisiones del gobierno, especialmente de aquellas decisiones que lo ayudan a consolidar poder, es lo que nos ayudará a construir una mejor sociedad para todos. Claramente Leoncio Barrios no opina como yo, él se atreve a exponer sus tendencias autoritarias tecnocráticas al escribir: “Ya yo hice lo que tenía que hacer, ahora es cuestión de la gente, comienzan a decir algunos gobernantes de países ricos. ¡Peligroso! Sin duda, las decisiones de cada quien hay que respetarlas, pero las creencias erradas en salud hay que corregirlas.” Es el equivalente a decir: yo tengo la razón, el que piense distinto debe ser obligado a comportarse como yo quiero porque no hay forma que yo me equivoque. Barrios cree que los gobiernos deberían poder tomar decisiones que vayan en contra de la voluntad de sus ciudadanos cuando la gente está “equivocada”. No entiendo como alguien que vive en Venezuela y haya tenido que lidiar con la arbitrariedad de este régimen puede pensar que los gobernantes deberían poder imponer su voluntad por encima de la de los ciudadanos. Pero bueno, quizás yo seré el único sorprendido. Luis Gonzalez es un abogado graduado en la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela), actualmente ejerce el derecho en el sector privado y es fundador y co-editor de The Explorer. Puedes encontrarlo en Twitter en @lagm96.

De memorias y pueblos olvidados

De memorias y pueblos olvidados

La posada La Playa cumple con la promesa de su nombre, estando apenas a unos metros del mar en Chichiriviche de la Costa (o Chichirivichi como algunos de sus habitantes nos insistieron). Hace algo de frío en la oscuridad de las 4:40am cuando Johanna Valderramos y Yeremmys Vásquez suelen levantarse para comenzar el día. Yeremmys es nueva a la posada pero le mantiene el paso a los horarios de Johanna sin mayor problema. Es una joven, oriunda de Barquisimeto (o una “guara” como la llaman en la posada), que dejó su ciudad natal buscando empleo para poder mantenerse. Johanna lleva mucho más tiempo viviendo en la costa, tanto así que ha trabajado en todo y es conocida por los habitantes locales. En la posada, ambas se dedican a la cocina pero limpian y mantienen la posada cuando no se les requiere cocinar. Hoy, como todos los demás, será un día largo para ambas, quienes suelen terminar con sus deberes y acostarse a las 11:00pm, para descansar y volver a comenzar. Venezuela es un destino turístico con pocos rivales, gozando de una increíble diversidad de paisajes muy conocida por sus habitantes. Podemos encontrar, en un país relativamente pequeño, ambientes tan variados como los páramos de Mérida, los médanos desérticos de Coro, las junglas a los bordes del río Amazonas, las planicies del llano, los tepuyes de la Sabana y, como olvidar, las playas a lo largo de la costa. Mientras que la industria de servicios turísticos en Venezuela se encuentra gravemente herida por la cada vez más complicada situación económica, es difícil ignorar que las playas aún se llenan de venezolanos buscando un escape momentáneo. Pero, solo porque nuestras playas aún se llenan, no significa que no han sido olvidadas. Olvidadas como la mayoría de las industrias de este país, olvidadas como las promesas incumplidas de este gobierno y gobiernos pasados; y olvidadas, por supuesto, como tantos pueblos en el corazón de nuestro país lejos de Caracas y las costas turísticas. La playa de Chichiriviche de La Costa se llena en los fines de semana feriados. Desde las personas comprando pescado y plátano en el pueblo, hasta los que nadan en el mar y aquellos que suben las rocas a la estatua de la virgen para tomar fotos de la bahía. Pero no me refiero a que nos hemos olvidado de la playa. Hablo del olvido de su historia y la de sus habitantes, no solo por los gobernantes del país sino también por los venezolanos en general. En febrero pasé unos días en Chichiriviche con mi novia, y decidimos tomar la misión de recordar un poco de aquella historia, tal como es contada por sus habitantes. Chichiriviche es casi indescriptiblemente hermoso, cualquier narración de su entorno devolverá, inevitablemente, en una lista de clichés sobre la belleza natural de Venezuela y el contraste con la situación política y económica. El pueblo está ubicado en una cuenca entre dos montañas que se extienden hacia el mar, cortando olas, y resultando en aguas calmadas y claras en un buen día soleado. Nos cuenta Johanna que Chichiriviche es hogar de algunas 1.200 personas, mientras que otras 58 viven en el poblado cercano de San Miguel, el cual se encuentra escondido alto en una montaña y cuyo único acceso es por una carretera que sufre de las pésimas condiciones del olvido. Carretera que los habitantes locales suelen recorrer a pie o, en el mejor de los casos, en moto. Johanna conoce muy bien a Chichiriviche y San Miguel, tras muchos años viviendo en la zona. Cuando Johanna llegó por primera vez, trabajó como jefa de cocina en el Club Oricao y daba clases en la única escuela de San Miguel. Ese viaje diario equivale a 14 kilómetros, la mayoría de los cuales Johanna recorría a pie. A veces contaba con la suerte de conseguir transporte hasta Chichiriviche, pero de ahí hasta la cima de San Miguel debía superar el camino de montaña, rodeado de matas plataneras, hasta llegar a la escuela. Atravesar largas distancias no fue algo novedoso para Johanna, quien ha vivido gran parte de su vida como una nómada moderna. De pueblo en pueblo a lo largo de Venezuela e incluso Brasil. Sus viajes a San Miguel la acercaron a la comunidad local, y también le recordaron las dificultades que deben ser superadas por aquellos que viven allá. Dificultades que van desde contar con la energía necesaria para cocinar e iluminar el hogar en la oscuridad, hasta conseguir asistencia médica básica y contar con alguna forma de seguridad pública. Los servicios médicos llaman la atención en particular, en San Miguel radican en lo inexistente. No hay ambulancias que lleguen hasta allá, y tampoco se cuenta con hospitales locales. A las mujeres que deben dar a luz les espera un largo viaje, muchas recorren la carretera a Chichiriviche desde pueblos cercanos y dan a luz allá, ya sea en el ambulatorio local con la ayuda de enfermeras o en casas de amigos o familiares sin asistencia médica alguna. Algunas, buscando las mejores condiciones posibles, emprenden el viaje de unos 30 kilómetros hasta el hospital más cercano en Catia La Mar. Luis Verastegui, dueño de la posada La Playa, también conoce las durezas de la situación de salud. Además de corroborar las historias de Johanna, el Sr. Verastegui (o Sr. Luis como lo llaman todos) nos comentó que la mayor asistencia médica con la que cuentan los habitantes es del ambulatorio local, que apenas fue construido entre 2000 y 2004. El Sr. Luis ha vivido en Chichiriviche desde 1982, y conoce todo lo que hay por conocer del pueblo. A lo largo del tiempo lo ha visto crecer, pero ha visto este crecimiento estancarse por muchos años sin ver avances reales en la infraestructura local. Sin contar el ambulatorio, el Sr. Luis cuenta que la última mejora que vieron los habitantes fue la carretera que viene desde La Guaira, la cual fue construida en 2008. Como es de esperarse la misma ha caído en desarreglo, llena de huecos, con porciones completamente de tierra y con una parte inundada. Ciertamente la vida en Chichiriviche es bien complicada, pero quizás pueda verse privilegiada en comparación al pueblo vecino de San Miguel, cuyos habitantes deben aguantar las mismas durezas pero lo hacen en la oscuridad. Escondido en una montaña, San Miguel lleva desde 1992 sin luz eléctrica según nos cuentan algunos de los habitantes locales. Para cocinar e iluminar, la gente de San Miguel quema madera y otros materiales naturales como ramas y grama seca. La quema de madera es impresionantemente dañina, no solo para el ambiente dado el impacto que tiene la tala y la polución causada por la quema, sino también para las personas que deben quedar expuestas al humo y abiertas a la posibilidad de incendios que se salgan de control. Sin la ayuda de las autoridades de la gobernación, San Miguel y Chichiriviche han tratado de resolver sus problemas por cuenta propia. Johanna ayudó a recuperar el Consejo Comunal con algunos vecinos, pero el alcance que pueden tener estas soluciones es dolorosamente reducido en comparación con las mejoras necesarias. San Miguel va para 30 años sin luz, ambos pueblos son de difícil acceso y aquellos granjeros que tienen la mala suerte de sufrir un accidente no les queda más que tener fe de que alguien los habrá escuchado. La casa comunal, que habrá sido vista pero ignorada por aquellos que hacen el recorrido desde Caracas hasta Todasana, sigue en absoluta ruina. El último día que pasamos en Chichiriviche, el Sr. Luis nos llevó a conocer a Kurt Brenke Martínez, alguien que conoce el pueblo más que cualquiera. El Sr. Brenke vive a unos metros de la casa comunal, en una vivienda que sirve también como licorería y parece ser uno de los comercios más grandes del pueblo. Nacido en 1928 en Tarma, a unos 5 kilómetros de Carayaca, el Sr. Brenke lleva 57 años viviendo en Chichiriviche. Sus primeras visitas fueron mucho antes de llegar a vivir, a mediados de la década de 1930 cuando el pueblo era una hacienda cafetera privada (supuestamente de la familia Vollmer) y el destino vacacional del Sr. Brenke. Eventualmente, Kurt Brenke se mudaría a Chichiriviche en 1964, llevado a ello por su trabajo en la industria petrolera. Un diploma conmemorando 10 años de servicio, otorgado por Creole Petroleum, aún cuelga en su sala con fecha del 13 de junio de 1964. En aquel entonces, el pueblo era más pequeño, y las numerosas posadas y casas que han sido construidas sobre la playa no existían aún. Eventualmente, su servicio a la industria petrolera culminaría y el Sr. Brenke comenzaría a dedicarse al comercio de licores (explicando su vivienda). Con la compra de un camión Toyota verde el 13 de mayo de 1977, el Sr. Brenke comenzaría su ruta comercial, saliendo cada jueves a las 2:00am, desde Chichiriviche hasta Coche para comprar licores y venderlos en el pueblo. Durante esta época, vivió en la misma casa en la que aún podemos encontrarlo, trabajando con planta eléctrica por 26 años hasta que el servicio de electricidad llegó a Chichiriviche en 1992, año del último intento de traerle electricidad a San Miguel. Hoy, a sus 93 años, el Sr. Brenke pasa sus días en la casa que lo vio llegar al pueblo hace tanto tiempo, y en la cual vivió con su esposa de 62 años, quien lastimosamente falleció en mayo de 2020. Desde que lo visitamos, rara vez pasa un día en que no pienso en el Sr. Brenke, su larga vida, su gran claridad y su impresionante memoria. Rara vez pasa un día en que no pienso en Johanna, Yeremmys, el Sr. Luis y las demás personas llegamos a conocer. Pienso en el olvido en el cual se encuentra el pueblo en el cual viven y como han sido en gran parte ignorados a lo largo de los años. Yo solo conozco estas historias porque casualmente me encontraba en Chichiriviche de vacaciones, no es más que una mera coincidencia de distintos factores. Después del viaje he tratado de averiguar más sobre Chichiriviche, pero es muy difícil encontrar información sobre el pueblo que no sea una breve descripción genérica de su ubicación geográfica en la página web de alguna empresa de turismo. Es un pueblo conocido por muchos pero recordado por pocos. Es un pueblo de gran fama en Venezuela, y fue aquella fama que me llevó a tener curiosidad por él. Así como estas historias y sus personajes son dejados al olvido, vale la pena preguntarse cómo estarán todos los demás pueblos aislados de Venezuela en los que uno casi nunca piensa, aquellos que han sido borrados de la memoria colectiva y que solo pueden ser encontrados en mapas por casualidad, esos pueblos cuya historia es solamente conocida por sus habitantes. Aquellos poblados de Guárico, Apure, Portuguesa y Amazonas cuyos nombres muchos ni conocemos. Sufriendo, no solo de los males típicos que acompañan la vida, pero ahorcados también por la terrible situación en la cual se encuentra la economía y la política venezolana. Desatendidos por cada gobierno, olvidados por aquellos que nunca han visitado y que se encuentran incomunicados viviendo a oscuras, sin internet y sin vías adecuadas para su acceso. No dudo que valga la pena ponerse a pensar en aquellos que han sido olvidados. Nota de edición: Este artículo fue actualizado a las 7:41pm (02/06/2021). Originalmente establecía que Kurt Brenke transportaba licores desde Chichiriviche a Coche, esto ha sido corregido para indicar que el Sr. Brenke viajaba desde Chichiriviche a Coche para adquirir el licor allá y venderlo en Chichiriviche. Fotografías por Joseph Ascanio, puedes encontrar más de su trabajo en Instagram en @joascanio. Luis Gonzalez es un abogado graduado en la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela), actualmente ejerce el derecho en el sector privado y es fundador y co-editor de The Explorer. Puedes encontrarlo en Twitter en @lagm96.