Los Nuevos Charlatanes: propaganda política de la más barata

La Nueva Enciclopedia promete analizar la vida de Pedro Estrada desde la “objetividad”, el resultado no es más que propaganda política barata y lógica flácida con la que fácilmente se podría defender a Nicolás Maduro.

 

Pedro Estrada anuncia el desmantelamiento de un intento de asesinar a Marcos Pérez Jiménez. (10/08/1956)

De vez en cuando nos encontramos con algo tan increíblemente desubicado que no tenemos más opción que quedarnos completamente hipnotizados. A todos nos ha pasado ya sea leyendo un Tweet impresionantemente estúpido o escuchando alguna opinión social o política de un conocido durante una cena. La mayoría de las veces nos quedamos callados, aguantando las ganas de poder borrar el incidente de nuestras memorias por completo, molestos o muriéndonos de la pena ajena.


Normalmente lo dejamos pasar, pero a veces nos encontramos con algo que no podemos callar. El “documental” sobre Pedro Estrada publicado por La Nueva Enciclopedia es una de estas instancias donde no me pude quedar quieto y que me ha llevado en un viaje por la mentalidad de los nuevos nacionalistas venezolanos.


La razón por la cual no puedo simplemente seguir con mi vida es que el video de 44 minutos en cuestión es patéticamente deshonesto. Quizás es mi culpa por ponerme a ver propaganda política pero lo que me mata del video es cuánto pretende ser “objetivo” y neutral. Los autores quieren parecer investigadores serios, aislados de todo partidismo o tribalismo político. Esa mentira es la que no puedo perdonar.


Pero primero debemos aclarar un par de cosas.



¿Qué es La Nueva Enciclopedia y de qué video estoy hablando?


La Nueva Enciclopedia es un canal en YouTube que se dedica a producir videos sobre hechos históricos. El canal se unió a la red social en junio del 2021 y en este poco tiempo ha crecido de forma bastante impresionante. A los momentos de publicar esto tienen 5.200 suscriptores en YouTube y sus videos han sido vistos 114.383 veces. Cubren todo tipo de hechos históricos como la guerra del opio, el origen del Islam y la vida del actual presidente de Brasil Jair Bolsonaro.


Sin embargo, hay una clara inclinación hacia hechos históricos venezolanos. Su primer video trata sobre la “crisis económica y social de la Venezuela democrática”, tienen contenido sobre Juan Vicente Gómez, José Gregorio Hernández, el Viernes Negro y, por supuesto, sobre Marcos Pérez Jiménez.


El video que llamó mi atención es sobre la vida de Pedro Estrada y sus labores al servicio del régimen de Marcos Pérez Jiménez, cuyo guion fue escrito por Alberto Zambrano y Alejandro Andrade, siendo editado y narrado por Reinaldo Carrillo.


Para recapitular un poco, Pedro Estrada estuvo encargado de la Dirección de Seguridad Nacional durante el gobierno militar de Pérez Jiménez. La Seguridad Nacional fue una agencia de inteligencia política y policial originalmente fundada durante el gobierno de Eleazar López Contreras pero que no ganaría la fama que tiene hoy hasta la llegada de Estrada a mediados de 1951.


El equivalente moderno de la Seguridad Nacional es el actual Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (o SEBIN por sus siglas). Al igual que el SEBIN, la Seguridad Nacional se dedicaba principalmente a la protección del gobierno bajo el cual trabajaban y a reprimir cualquier oposición política. Creo que es importante tener esta similitud en mente antes de continuar.



¿Qué tiene de malo este video en particular?


Aquí hay que dejar bien claro algo, lo que más me molesta del video no es el ángulo pro-dictadura militar de Pérez Jiménez (el cual me molesta bastante), lo que más me molesta es la deshonestidad.

Este video es largo, para que sea más fácil para ustedes verificar lo que digo estaré poniendo en paréntesis los códigos de tiempo relevantes a cada punto. Es decir, si ven (2:25) en medio de una línea significa que lo que estoy hablando aparece en el video a los dos minutos y veinticinco segundos aproximadamente.


Comenzando el video, Reinaldo Carrillo anuncia que el gobierno de Pérez Jiménez es un período visto de forma controversial y que aún resuena en la memoria colectiva y, por ende, tratarán de abordar la vida de Pedro Estrada “desde la mayor objetividad posible sin las pasiones que suelen nublar el juicio historiográfico cuando se habla de este tema” (2:20).


Por los momentos estoy de acuerdo, sería de gran utilidad histórica hacer un recuento de los hechos, separándonos un poco de los sentimientos al respecto o alejándonos de las opiniones. Pero eso no es lo que sucederá aquí a pesar de la declaración de objetividad. Pronto veremos como las pasiones y la ideología de los autores eliminan toda posible neutralidad que pudieron haber tenido al iniciar su “investigación”.


Aunque, siendo honesto, traicionan sus propósitos bien rápido al inmediatamente hablar del “benemérito Juan Vicente Gómez” (4:45), ¿qué pasó con alejarnos de las pasiones?


Yo no estoy escribiendo esto para demostrar que Estrada fue una mala persona, esa no es mi intención aquí. Mi propósito es exponer una vaga pieza de propaganda por lo que es y demostrar la completa falta de objetividad. Yo respetaría a Zambrano, Andrade y Carrillo mucho más si fuesen abiertos sobre lo que son, fanáticos partidistas de la autocracia, en vez de pretender que son historiadores neutrales.


Veamos entonces, cuáles son los verdaderos propósitos de su “documental”.



Revisionismo histórico


Sede de la Dirección de Seguridad Nacional en Caracas, Venezuela.

Lo primero que los autores buscan lograr es rescribir la historia de Venezuela para que la dictadura de Pérez Jiménez quede mejor de lo que fue. Esto es claro en múltiples instancias donde tratan de hacernos creer que la versión histórica de Pérez Jiménez siendo un dictador atroz y de la Seguridad Nacional siendo un órgano de terrorismo estatal no son más que narrativas propagandísticas inventadas por Acción Democrática y el comunismo internacional.


No puedo dejar de señalar la ironía de acusar a la izquierda global de rescribir la historia mientras tú vas y haces lo mismo, pero quizás los autores no reconocen la contradicción.


Sus intenciones comienzan a quedar claras cuando declaran que Estrada fue “victorioso ante la insurgencia del Partido Comunista de Venezuela y Acción Democrática, luego condenado y detestado por la democracia bipartidista” (2:00). Aquí comienzan a manipular la verdad con dos objetivos: (i) pretender que el odio y temor hacia Estrada es producto de las democracias posteriores, es decir, Estrada era amado durante el régimen de Pérez Jiménez y las actitudes cambiaron gracias a la propaganda política; (ii) vender a Estrada como alguien que solo buscaba mantener el orden ante los atentados criminales.


A penas 20 segundos después alegan que Estrada fue “posteriormente acusado de los peores crímenes y excesos en una etapa de progreso y orden” (2:20). Nótese el uso de la palabra posteriormente. Eso implica nuevamente que las acusaciones hacia Estrada solamente surgieron después de la dictadura y que no son contemporáneas. Esto les sirve para vender la idea de que nuestro registro histórico de Estrada ha sido manipulado por los gobiernos consiguientes.


De esta forma han construido las bases de las siguientes mentiras, centradas alrededor de una defensa de la Dirección de Seguridad Nacional y del régimen de Marcos Pérez Jiménez en general. Todo esto siendo vendido en un paquete cuyo título esencialmente es: La Verdad Que La Izquierda No Quiere Que Conozcas. ¡Qué innovadores!



Apología a la Seguridad Nacional


Portada de El Nacional. (22/10/1952)

La cantidad de tiempo dedicado a la defensa de la Seguridad Nacional es impresionante. Durante gran parte del video se nos trata de convencer que tenemos una visión errada de aquel órgano político. Más allá de ser un instrumento de represión resulta que en verdad era un cuerpo policial profesional, según ellos, claro.


Quizás el primer momento donde revelan sus intenciones de proteger a la Seguridad Nacional ocurre cuando los autores hablan sobre como esta no era una agencia secreta (9:45). Incluso hablan sobre como sus agentes tenían placas, nombres y salarios. El punto de esta línea es desmentir que la Seguridad Nacional se escondía en las sombras, aquí la tratan de equiparar a un organismo policial típico, abierto al público y bien conocido. Es decir, era trasparente.


Para darle soporte a este argumento, los autores hablan sobre como aquella organización anunciaba sus acciones al público por medio de notas de prensa, incluso lo hacían cuando se veían involucrados en “polémicas” como el asesinato de Leonardo Ruiz Pineda. Por ende, los “agentes no eran contratados por el gobierno para delinquir a espaldas de la opinión pública” (10:16).

Tienen razón en parte, los funcionarios de la Seguridad Nacional no estaban para delinquir a espaldas de la gente, ellos lo hacían a plena luz del día. El objetivo de la dictadura era claro, deseaban ser temidos. Dicho fin no se alcanza actuando solamente en las sombras. Por eso el asesinato de Ruiz Pineda fue a la luz del día en una calle en San Agustín del Sur. La Seguridad Nacional siguió a Ruiz Pineda en moto y cuando estos se detuvieron por un carro accidentado que trancaba la vía donde los agentes se acercaron, lo mandaron a bajarse y le dispararon en la nuca tras un forcejeo entre sus acompañantes y los funcionarios que los detuvieron.


La Seguridad Nacional asesinó a un oponente político del régimen, pero para La Nueva Enciclopedia estuvo bien porque lo anunciaron por medio de nota de prensa. Imagino entonces, que si las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) hubiesen publicado una nota de prensa por cada persona que asesinaron en la Operación Gran Cacique Indio Guaicaipuro en la Cota 905 entonces no habría nada que condenarles. Esa es la lógica de los autores. Espero ver un video defendiendo a las FAES.


Funcionarios de la Dirección Contra la Delincuencia Organizada (DCDO) son vistos en la Cota 905. (20/07/2021)

La lucha contra la “subversión”


En ningún momento durante el video se condenan las acciones de la Seguridad Nacional, pero sí hay bastantes alabanzas de su “brillante campaña antisubversiva” (18:50). Pero ¿qué es la subversión para La Nueva Enciclopedia?


Para defender las acciones represivas de Estrada y la Seguridad Nacional se prepara el terreno mostrando a la oposición política como violenta. Hablan sobre como “prácticamente todos los partidos políticos conspiraban para tomar el poder por la fuerza” (17:30), el intento de Horacio Chacín Ducharne de matar a Estrada (24:45) y mencionan los múltiples atentados planificados por Acción Democrática.


Todo esto es usado para ilustrar los desafíos a los cuales se enfrentaban Pérez Jiménez y Estrada. Siempre se habla de lo exitosa que era la Seguridad Nacional en su ejecución de estrategias para frenar los atentados y casi-golpes. Pero ni una sola vez hablan de como la palabra “subversión” era manipulada por el régimen. Ni en una ocasión se menciona que la dictadura perseguía a los periodistas por publicar historias negativas sobre el régimen, las cuales calificaban de “subversión”. Nunca se discuten las personas que fueron falsamente acusadas de conspirar violentamente contra el Estado.


Nos tratan de vender la “subversión” como si solamente fuera insurrección armada, cuando en realidad la Seguridad Nacional usó el término para cualquier cosa. Por ejemplo, cuando apresaron a Ramón J. Velásquez por escribir una columna en la revista Élite o todas las veces que fueron a interrogar a José Agustín Catalá en su imprenta por publicar libros “subversivos”.


Quizás los autores no han trazado la paralela porque no quieren, no les favorece o simplemente no les dio la cabeza, pero el régimen actual hace lo mismo. Espero ver un video defendiendo a Diosdado Cabello y CONATEL por todas las estaciones de radio que cerraron, por mencionar un solo incidente de represión a los medios.


No lo hablan porque su propósito es rescribir la historia, no plantearla de forma objetiva. Esto es peor que simplemente ser mediocres, son mentirosos. Omiten toda la información que pudiese contrariar su narrativa pero incurren en un par de tropiezos que los exponen como propagandistas.



Mi dictador favorito es mejor que el tuyo


El Penal de Guasina, Isla Guasina, Delta Amacuro. (circa 1954)

Demostrando que no tienen pena alguna, los autores mencionan que “centenares de venezolanos acusados de estar involucrados en actividades subversivas fueron enviados por la Seguridad Nacional a cárceles como el Penal de Guasina” (21:50). Justo después de decir aquella línea, hablan sobre las historias que salieron de Guasina de malos tratos y torturas y se atreven a decir que “muchas de las acusaciones de asesinatos y desapariciones nunca fueron probadas en tribunales” (22:15). Muchas de las acusaciones no fueron probadas. Eso literalmente significa que algunas sí.


Un narrador objetivo diría cuántas fueron probadas y cuantas no, pero a ellos no les importa la verdad. Han tratado de usar lenguaje suelto y flexible para defender al régimen militar pero lo que han dicho pudiese significar que 100 denuncias no fueron probadas, pero 2.000 sí. Esconden los hechos que bien conocen para vender su narrativa. Adicionalmente, es curioso que digan que muchas acusaciones no fueron probadas en tribunales, pero no dicen nada sobre los crímenes de aquellos “centenares de venezolanos” que fueron enviados a cárceles. Los autores dijeron que se encarcelaban personas acusadas, no sentenciadas. El régimen puede meter preso a quien quiera, pero si tú quieres hablar mal de ellos tienes que probarlo en un tribunal.


Me pregunto, ¿cuántos supuestos asesinatos y desapariciones cometidos por el régimen de Nicolás Maduro han sido probados en tribunales? Muchos no han sido probados. Espero ver un video defendiendo a Maduro.


Pero no han terminado de hacer el ridículo arrodillados defendiendo a su dictador favorito. Confiesan que sí hubo presos políticos y tratan de normalizarlo diciendo que eso ha sido así en cada época de Venezuela (22:30) buscando minimizar dicha represión al decir que “la mayoría de los perseguidos por el gobierno militar en los 1950s eran sujetos que demostraron estar vinculados a la insurrección armada” (23:08). ¿Ah sí? ¿La mayoría? Este es el tipo de aseveración que debe ser probada. ¿Por qué no dan números? Es cierto que en la descripción del video hay una lista de fuentes. Sin embargo, no hay mucha precisión sobre qué dato o cual aseveración sacaron de qué fuente, solamente dan una lista de libros sin más información para confirmar lo dicho.


Durante las protestas en Venezuela ocurridas en 2017 la Dirección General de Contra Inteligencia Militar (DGCIM) y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) acusaron y apresaron a venezolanos por “terrorismo”. Si lo dice el gobierno, debe ser verdad ¿no? Espero ver un video defendiendo a la DGCIM y la GNB.

La sede de la Dirección de Seguridad Nacional en Caracas es vista en llamas. (24/01/1958)

Finalmente llegan a la línea más cínica en todo el video. Dicen que para 1956 “solamente había 380 detenidos por razones políticas” (25:45) en un intento desesperado de minimizar la persecución. Imaginen, solamente 380, ¡qué bueno era Pérez Jiménez!


El 26 de enero de 2022 el Foro Penal, organización dedicada a prestar asistencia jurídica a las víctimas de detenciones arbitrarias, denunció que en Venezuela hay 245 presos políticos. No sé si La Nueva Enciclopedia y sus autores saben, pero 245 es menos que 380 y eso que Venezuela tiene mayor población en la actualidad. Espero ver un video minimizando la represión política de Nicolás Maduro.


Mi punto con las paralelas modernas no es que Maduro debe ser defendido ni que es mejor que Pérez Jiménez. Ambos hombres son atroces y merecen ser condenados por la historia. Lo que quiero ilustrar es que la lógica empleada en defensa de Estrada y Pérez Jiménez es más flácida que un pan mojado y puede ser usada para armar una defensa del mismo calibre para Nicolás Maduro.


A todas estas, sería fácil sentarme aquí y llamarlos ignorantes o idiotas, pero no creo que eso sea la realidad. Dudo mucho que sea posible que los autores hayan puesto tanto trabajo en buscar información e imágenes para su video y no se hayan encontrado con la información que debilita su narrativa. No creo que sean ignorantes, lo más probable es que simplemente sean unos charlatanes baratos.


Eso es peor.


O bueno quien sabe, considerando todas las veces (14:11; 19:58; 34:45) que se dedican a hablar de lo buen conversador, relacionista, alto y elegante que era Estrada quizás al final ni se dieron cuenta y cayeron en las garras de un propagandista profesional.

 

Luis Gonzalez es un abogado graduado en la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela), actualmente ejerce el derecho en el sector privado y es fundador y co-editor de The Explorer. Puedes encontrarlo en Twitter en @lagm96.